Existe preocupación entre los comerciantes del centro comercial Le Champ, en el municipio de Puerto Colombia, debido a que al menos 10 locales han cerrado como consecuencia de las demoras en las obras de la Gran Vía.

Este centro comercial, que anteriormente era punto de encuentro de estudiantes universitarios y residentes del sector, hoy evidencia locales cerrados y avisos de arriendo, reflejo de la afectación económica que atraviesan los comerciantes.
www.noticiascoopercom.co conversó con Karol de la Torre, administradora del establecimiento, quien aseguró que el flujo de clientes ha disminuido considerablemente. Señaló además que el acceso al centro comercial se ha dificultado debido a las constantes modificaciones en la movilidad por cuenta del proyecto.
“Entre enero y marzo cerraron cuatro de los 44 locales que había inicialmente. A medida que se ha prolongado la obra, la situación se ha vuelto más difícil, generando afectaciones económicas para propietarios y arrendatarios, muchos de los cuales han tenido que finalizar contratos”, explicó.
De la Torre agregó que han realizado llamados a las autoridades competentes y que, con el apoyo de la Policía, se ha logrado garantizar la seguridad en medio del aislamiento generado por las obras.
“La obra no ha contado con una adecuada señalización ni iluminación, y no hemos recibido apoyo del proyecto en materia de prevención”, afirmó.

Persisten los retrasos en la obra
A esta situación se suman los retrasos en la ejecución de la Gran Vía. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, confirmó a este medio que el proyecto presenta un atraso de un mes frente al cronograma inicial, que contemplaba su entrega el 16 de julio.
“La obra de la Gran Vía tiene un mes de retraso, ya lo tenemos claro. Debía entregarse el 16 de julio, según el contrato, pero se ha aplazado un mes más”, indicó.
El mandatario explicó que el retraso se originó por inconvenientes con el contratista y aspectos jurídicos, los cuales ya fueron superados.
“Tuvimos problemas con el contratista y situaciones jurídicas que ya están resueltas. Sin embargo, tomamos la decisión de incluir el manejo de aguas pluviales dentro del proyecto. Es decir, los arroyos que pasan por la zona no irán sobre la estructura, sino de manera subterránea”, señaló.
Agregó que esta modificación implica mayores costos y tiempos de ejecución.
“Esta infraestructura subterránea requiere más inversión y tiempo, lo que explica el retraso de un mes en la entrega”, concluyó.
Escrito por: Mateo Rueda Gómez
Foto: Gabriela Cabrera Peña
