El ministro de Defensa del Kremlin, Serguéi Shoigu, sostuvo que ya controlan Lysychansk y que Putin fue notificado; “La localidad está en llamas”, había advertido el gobernador de esa región ucraniana.
El Ejército ucraniano confirmó su retirada de Lisichansk, una ciudad clave en el este de Ucrania cuya conquista había sido anunciada poco antes por Moscú, que afirma controlar toda la provincia de Lugansk.
“Para preservar las vidas de los defensores ucranianos, se tomó la decisión de retirarse” de la ciudad, indicó el Estado Mayor de las fuerzas armadas ucranianas en un comunicado.
Dadas “las condiciones de superioridad múltiple de las tropas rusas en artillería, fuerzas aéreas, lanzadores de misiles, municiones y personal, continuar la defensa de la ciudad hubiera tenido consecuencias fatales”, añade el documento.
El Estado Mayor General aseguró que, en todo caso “la lucha continúa” contra Rusia, y aprovechó el revés sufrido para pedir a Occidente más armas.
“Desafortunadamente, la voluntad de acero y el patriotismo no son suficientes para el éxito: se necesitan recursos materiales y técnicos”, recalcó.
