El presidente de EE. UU., Joe Biden, ordenó el estado de emergencia en Florida, lo cual permite liberar fondos de ayuda federal.
El poderoso huracán Ian atravesó desde la madrugada del martes el oeste de Cuba dejando una estela de daños, con árboles y líneas eléctricas derribadas y techos arrancados, aunque de momento sin reporte de víctimas.
“El huracán Ian se aleja del territorio nacional, pero aún persisten sus efectos destructivos”, dijo en un tuit la Defensa Civil de Cuba, pidiendo a la población no confiarse.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE. UU. pronosticó en su reporte de las 17H00 (21H00 GMT) que “Ian se acercará a la costa oeste de Florida como un huracán intenso extremadamente peligroso”.
El huracán categoría 3, que tocó tierra durante de la madrugada en la provincia de Pinar del Río, oeste de Cuba, el martes por la tarde estaba a 375 kilómetros de Sarasota, Florida, y avanzaba con vientos sostenidos de 195 k/h a una velocidad de 17 k/h.
Aunque salió de la isla, en varias provincias occidentales, La Habana incluida, continuaba el viento y lluvias, con una banda periférica de 600 kilómetros.
En camino a San Juan y Martínez, a 190 km de La Habana, uno de los lugares más golpeados y zona de plantaciones de tabaco en Pinar del Río, hay cultivos anegados, árboles arrancados, muchos como si los hubieran cortado con hacha, y cables tirados por todos lados, constataron periodistas de AFP.
En la población Consolación del Sur, Caridad Fernández, un ama de casa, contempla el desastre en el umbral de su hogar inundado, con colchones mojados. Las tejas francesas se fueron con el huracán.
El presidente Miguel Díaz-Canel hizo un recorrido el martes en la zona más afectada en Pinar del Río. “Los daños son grandes”, dijo en su cuenta de Twitter, asegurando que están enviado ayudas.
En el estado estadounidense de Florida los habitantes también se preparan para la inminente llegada de Ian, luego de que el gobernador Ron DeSantis declaró el lunes estado de emergencia en 67 condados.
“Durante la noche y esta mañana, algunos modelos que se han realizado proyectan una llegada a tierra al sur de la bahía de Tampa”, dijo el gobernador en rueda de prensa el martes, al precisar que podría tocar tierra en Sarasota.
“Hay que entender que los impactos serán mucho más amplios” con “inundaciones catastróficas y mareas de tormenta que amenazan la vida”, indicó el funcionario.
Fuente: Agencias.-Red+
