El hecho de la condena y su culpabilidad está dirigido por el hecho donde el cantautor español cedió de forma irregular sus derechos de imagen a tres sociedades que administraba él y su hija.
Para mala suerte del español, la hacienda española le dio un revés al caso y terminó poniéndole entre la espada y la pared tras conocerse la desconocida administración de los capitales, en el que el Tribunal Supremo le anunció que tendrá que pagar a las autoridades 2,5 millones de euros a la hacienda luego de rechazar sus recursos fiscales contra su liquidación.
Sabina que de cierto modo fue astuto, recurrió a la resolución del tribunal Económico-administrativo Central (TEAC) en 2019, sobre el supuesto reclamo interpuesto por el cantante y su liquidación por el IRPF.
De momento, el supremo acordó la inadmisión al trámite de recurso que ejerció, luego de apreciar que “no se fundamenta suficientemente que concurren alguno o algunos de los presupuestos” acción que derogó a la negación de la supuesta solicitación.
Escrito Por: Carlos Daniel Martelo Mackenzie.
