miércoles, abril 29, 2026 10:08 am

Casa AtlánticoEn Baranoa destacan el importante crecimiento del municipio

En Baranoa destacan el importante crecimiento del municipio

por Redacción: Noticias Coopercom

Un 23 de octubre de 1856 se fundó el municipio de Baranoa, la tierra donde se celebran grandes eventos como lo son el festival del pastel en el corregimiento de Pital, de la ciruela en Campeche, Guandú y Bollo de Yuca en Sibarco, entre otros encuentros, hoy está celebrando sus 167 años.

www.noticiascoopercom.co recorrió las calles del ‘Corazón Alegre del Atlántico’ para conocer las palabras de los habitantes con respecto a la población en su cumpleaños y los aspectos a destacar y en los cuáles debe mejorar el territorio baranoero.

Marlon Hernández, habitante de Baranoa, indicó que el avance en el municipio ha sido considerable, pero se necesitan oportunidades para la población juvenil.

“Se ha visto un progreso de casi al 100% en Baranoa, es competitivo a nivel nacional, se destaca en infraestructura, hay que pensar mucho en la igualdad, necesitamos buscar las necesidades que cobijen a jóvenes y niños”, comentó.

Además, otro habitante William Consuegra destacó en distintos aspectos el progreso del municipio, sin embargo expresó la necesidad de trabajar mucho más en materia vial.

“Baranoa ha tenido un desarrollo en los últimos 30 años, en la parte del comercio, la economía, el desarrollo en instituciones, el alcantarillado y hospital, en la parte vial hay mucho que corregir en parte organizativa”.

Por lo tanto, la persona Ana Rosa Camargo, manifestó que en la población baranoera se están realizando los últimos ‘retoques’ para lograr convertir este municipio en un lugar de progreso.

“Se están haciendo los últimos retoques para convertir a Baranoa en un lugar de progreso, sin embargo se debe mejorar en la prevención de accidentes y reacondicionar el parque “espejo del agua”, que es inseguro, porque de noche no hay una mínima pantalla de luz y eso atrae las personas malintencionadas”.


Escrito, foto y video por: Mateo Rueda Gómez