A los 25 años, en la categoría de 102 kilogramos, el levantador de pesas vallecaucano Jonathan Rivas consigue el oro, con 176 kilos en arranque y 206 kilos en envión, en las Juegos Panamericanos en Santiago, Chile 2023. Conocer cómo ha sido su trayectoria deportiva, deslumbrará una vez más, porque detrás cada victoria hay una historia de arduo trabajo, con muchos altibajos, pero con mucha fe en sí mismo, para perseguir los sueños.
Por Ingrid Victoria Vallejo Lucena
Docente de la IU Escuela Nacional del Deporte y Universidad Santiago de Cali. Ms.c Metodología del entrenamiento deportivo. Esp. Periodismo deportivo. Profesional en Deporte
Jonathan nació en Cartago, Valle, y se crió en el municipio Águila, en donde vivió hasta los nueve años, en un núcleo familiar de campesinos humildes, quienes han sido su pilar más importante.

A los nueve años decidió seguir los pasos de sus dos más grandes referentes olímpicos, Oscar Figueroa y Diego Salazar, a quienes admira por su profesionalismo, su humildad y su sencillez.
Él mismo cuenta que por el deporte ha salido adelante, y que espera lograr su sueño de ser pesista olímpico en París, Francia, en los Olímpicos del próximo año.
Su primer entrenador fue el profesor Fernando Aponte Gutiérrez, quien hasta hoy en día lo sigue apoyando con sus consejos, hasta convertirse en un segundo padre y psicólogo. El profesor Aponte conoce a Jonathan, porque un día de 2008 llegó al coliseo deportivo de la Isleta, cuando en ese momento todavía estaba la profesora Damaris Delgado, primera mujer entrenadora de pesas olímpicas en el país. Sin embargo, al momento de ella irse como entrenadora a Yumbo, Valle, el profe toma su puesto como entrenador municipal en Cartago. Aponte menciona: “Jonathan se inició a la corta edad de los nueve años. Desde ese momento mostró compromiso y dedicación, que no eran muy normales para un niño de su edad”.

Mientras él se acerca a las pesas por su cuenta, en compañía de sus tres hermanos, recuerda Jhonatan, que vibró mucho, al ver las competencias de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Estas imágenes se graban con tal veneración, al punto de persistir por muchos años, y eso hace que, a pesar de no ser el más talentoso, como lo explica el profesor Aponte, “su condición mental hizo que llegara al punto dónde está hoy en día”. Se tomó tan en serio su trayectoria deportiva, junto a su entrenador, que logra ser campeón departamental varias veces, dos veces campeón nacional sub 15 y campeón nacional sub 17. “Demostraba que cada día era más fuerte que el día anterior”, señala Jonathan. Por otro lado, el profesor Aponte resalta que en muy poco tiempo desarrolla su talento: “le costó un poco el llegar al oro departamental, puesto que coincidió con una camada de deportistas igual de talentosos, que hoy en día también son campeones mundiales y panamericanos”.
A pesar de vicisitudes, Jonathan se fue solo de la casa, a los 16 años, a la ciudad de Cali, a vivir en una fundación como internado, sin dinero para sostenerse. El acompañamiento y apoyo del entrenador, Jaiber Manjarrez, lo animó a continuar con su proceso deportivo. “Este deporte tiene algo en especial, y es que brinda la oportunidad de superarte todos los días, no solamente con cada entrenamiento, sino con cada ejercicio que realizas, porque te demuestras a tí mismo que eres más fuerte. Batir una nueva marca te da una sensación de satisfacción”, dice Jonathan.

Primer título mundial
Después de dos años de preparación en Cali, logra ser campeón mundial sub 17 dos veces, y empieza a recibir apoyo de los gobiernos nacional y departamental. En retrospectiva, el profesor Aponte menciona que antes de irse a Cali, a él le tocó trabajarle a Jonathan mucho la preparación técnica en el ejercicio de jerk, ya que, él lo hacía en tijera, pero no conseguía muy buenos resultados técnicos, así que, lo cambió al ejercicio de empuje y se acomodó de mejor manera. Debe tenerse en cuenta que la modalidad del envión en las pesas olímpicas se ejecuta en dos momentos: el primer ejercicio se conoce como cargada o clean (en inglés), y el segundo ejercicio, es el jerk, que se realiza en tijera (movimiento vertical en fase de desliz, pie dominante adelante y pie de apoyo atrás). Pero hay otra opción de hacer el segundo momento del envion, y es el ejercicio de empuje. Por esto, el profesor Aponte decide cambiar la técnica de Jonathan por empuje.

La proyección que siempre tuvo con su deportista fue llevarlo a unos Juegos Olímpicos, y de esta manera expresa, “siempre les vendo ese sueño a mis deportistas, y Jonathan creyó en eso y va encaminado, con la ayuda de Dios”, gracias a esas cualidades que guarda desde la infancia de Jonathan, porque siempre fue un niño juicioso y respetuoso con los mayores y con su entrenador.
Este deportista no solo se visiona como pesista olímpico, dando ejemplo con su disciplina y trabajo arduo, sino, también se proyecta en estudiar una carrera en el área de las ciencias económicas y administrativas, para así, brindar una vida digna a su familia.
Fuente: COC.-
