Se les arregló la Navidad a los pescadores del embalse del Guájaro con una subienda que no se registraba desde hace tres años.
La variabilidad climática ha permitido que las especies permanezcan en este cuerpo de agua, según informó a www.noticiascoopercom.co la bióloga y subdirectora de Cambio Climático y Gestión del Riesgo de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA).
“Esto es producto del fenómeno migratorio. Tenemos dos tipos de especies de peces: unas que migran y otras que no. Por ejemplo, la mojarra amarilla, que encontramos en el Guájaro, cumple dos ciclos biológicos dentro del embalse, es decir, no migra. En cambio, especies como el bocachico, la dorada y el bagre son migratorias; es decir, para completar su ciclo reproductivo, deben salir aguas arriba”, explicó.
La funcionaria informó que las intensas lluvias registradas meses atrás, fueron el detonante para que las especies migratorias iniciaran su proceso reproductivo.
“Por eso encontramos que los huevos, producto de la reproducción, eclosionaron en el río, donde no encuentran alimento. Entonces, esos alevines que nacieron hace dos o tres meses son los que están llegando ahora a nuestra ciénaga. Son los que están entrando en este momento para alimentarse, crecer y completar su etapa”, explicó Rojano.
Según la representante de la CRA, los pescadores reportaron que hacía tres años que no ocurría este fenómeno.
“Es muy representativo para nosotros que los pescadores nos informen sobre la llegada de estas especies, lo que indica una buena salud del río. Estas especies no se habían visto desde hace tres o cuatro años”, expresó.
Escrito y audio: Mateo Rueda Gómez
