La violencia, hechos de sangre, hurtos, extorsiones y demás delitos que se cometen en la ciudad de Barranquilla son, en su mayoría, adjudicados a la guerra entre las estructuras delincuenciales de Los Pepes y Los Costeños.

Los cuales han puesto en una encrucijada la seguridad de la población y siembran el terror entre las localidades de la capital del departamento del Atlántico.
Por meses, las autoridades han venido generando estrategias y operaciones que permitan contrarrestar los índices delictivos que tantas vidas han cobrado en esta zona de la región Caribe, mientras que a los líderes de estas organizaciones parecía solo importarles hacerse con los territorios donde ejecutan sus crímenes y así seguir impulsando sus finanzas ilícitas.
Pero esta historia ha tomado un rumbo distinto en los últimos días, pues desde distintas fuentes judiciales se inició una ola de reacciones provocadas por el presunto envío de un documento firmado por Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, máximo cabecilla de Los Costeño; y Digno Palomino, líder de Los Pepes.
Estos dos criminales que reposan en distintos centros carcelarios del país habrían pactado una tregua, la cual presuntamente plasmaron en una solicitud escrita que posteriormente enviaron a las oficinas del Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño.
Esta información generó un revuelo inmediato, pues se trataría de un posible cese al fuego entre dos de los grupos al margen de la ley que más afectación han representado en materia de inseguridad e incremento en las cifras de homicidios para la ciudad.
Expertos como el profesor Luis Trejos, aunque esta solicitud pueda representar una disminución significativa de los hechos sicariales en la capital del Atlántico, también podría ser un arma de doble filo en la que los máximos líderes de estas bandas buscarían algún tipo de beneficio legal.
Tal y como lo expresó el director del Observatorio sobre Dinámicas de la Confrontación Armada e infracciones al Derecho Internacional Humanitario a medios locales, “Primero, una pretensión que pueden tener tanto Digno como ‘Castor’ es que los muevan a una cárcel en Barranquilla buscando ser gestores de paz y en este sentido podrían amparar esta solicitud manifestando que necesitan estar cerca de la organización o de los hombres que pertenecen a las mismas para poder controlar bien la tregua. Por otro lado, también en la medida en que accedan a la figura de gestores, quizá eventualmente buscar salir de la cárcel y tratar de acceder a algún tipo de beneficio jurídico por parte del Gobierno nacional”.
Por otra parte, el coronel John Harvey Peña, comandante de la Policía del Atlántico, indicó que hasta el momento “no tenemos ninguna orden o disposición para bajar la guardia ante el accionar de estos delincuentes”, haciendo alusión a que desde el gobierno nacional no se ha emitido ninguna directriz que les represente un cese a las actividades operativas que buscan contrarrestar los delitos cometidos por los integrantes de estas organizaciones.
Finalmente, desde el comisionado para la paz, Otty Patiño, aún no ha realizado pronunciamientos ante estas presuntas solicitudes sobre un proceso de paz que beneficiaría en gran porcentaje a la seguridad de Barranquilla y el resto de los municipios del Atlántico.
Redacción: Alejandro Sandoval
