Lo que comenzó como una jornada de fútbol entre amigos terminó convirtiéndose en una angustiante historia de desaparición y tragedia para cuatro familias del barrio Bellavista, en Malambo. Este viernes, después de casi una semana de incertidumbre, se conoció que uno de los jóvenes desaparecidos murió en un accidente cuando intentaba regresar a casa.
Los hechos se remontan al pasado domingo, cuando cuatro adolescentes salieron de su vivienda alrededor de las 10:45 de la mañana con destino a la cancha de la Casa de la Cultura, donde solían jugar fútbol. Desde ese momento no se supo más de ellos, lo que desató una intensa búsqueda por parte de familiares y autoridades.
Este viernes, una luz de esperanza surgió al ser hallado con vida Duván Antonio Marchena, de 17 años, quien se comunicó con su familia y con las autoridades. El joven es hermano de Santiago Marchena, otro de los adolescentes que aún continúa desaparecido.
Según explicó el general Edwin Urrego, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, Duván relató que los cuatro jóvenes habían viajado a Bogotá. Una vez allí, al no tener claridad sobre qué hacer, decidieron regresar, pero lo hicieron por rutas separadas. Duván regresó haciendo “dedo” a una tractomula, mientras que los otros optaron por otros medios.
Sin embargo, la esperanza se vio empañada por una trágica noticia: en la noche del viernes, un joven falleció en la vía Troncal de Occidente, a la altura de San Juan Nepomuceno (Bolívar), tras caer de una tractomula en movimiento. Testigos afirman que intentó subirse al vehículo en marcha, perdió el equilibrio y fue arrollado por las llantas traseras. El impacto fue fatal.
Horas después, Daila Marimón, familiar de Cristian Medina Orozco; uno de los menores reportados como desaparecidos, confirmó que el joven fallecido es su primo, cerrando con dolor el capítulo de búsqueda para una de las familias.
Mientras tanto, las autoridades continúan la búsqueda de los dos adolescentes que aún no han sido localizados. Las familias permanecen en vilo y piden la colaboración ciudadana para obtener cualquier información que conduzca al paradero de los jóvenes.
La comunidad de Malambo se mantiene atenta y solidaria en medio de esta difícil situación que mezcla angustia, esperanza y tragedia.
Redacción: judiciales
