Una mujer fue asesinada en la tarde de este miércoles en un violento ataque perpetrado por sicarios en la vía Juan Mina, cerca de un motel ubicado en la intersección de la carrera 38 con calle 118, al suroccidente de Barranquilla.
De acuerdo con las autoridades, la víctima, identificada como Laura Hernández Padilla, se movilizaba por la zona en una motocicleta cuando fue interceptada por dos sujetos que se movilizaban en un vehículo similar de color blanco. Sin mediar palabra, los atacantes le dispararon en múltiples ocasiones, causándole la muerte en el lugar de los hechos.
La joven cayó de su vehículo producto del impacto ante la mirada atónita de los transeúntes y demás automóviles que se movilizaban por la zona.
Posterior al suceso, una cámara de seguridad ubicada en un establecimiento cercano logró captar el momento en el que los presuntos sicarios se dan a la huida con rumbo desconocido mientras que el cuerpo de Laura yacía tendido en el asfalto cubierto en sangre por las heridas sufridas en medio del ataque.
Fuentes judiciales indicaron a este medio que Laura Hernández era oriunda del municipio de El Carmen de Bolívar, tenía 10 años residenciada en Barranquilla, donde vivía en el barrio Villas de San Pablo, era la mayor de tres hermanas y trabajaba como auxiliar contable en una empresa ubicada en el barrio Las Mercedes.
Según información preliminar, la joven acababa de terminar su jornada laboral y se dirigía a su vivienda cuando ocurrió el crimen.
El hecho ha generado consternación entre familiares, compañeros de trabajo y vecinos, quienes la recuerdan como una mujer trabajadora y tranquila. Las autoridades avanzan en las investigaciones para determinar los móviles del homicidio y dar con el paradero de los responsables.
En este sentido, Noticias Coopercom habló con Oneida Padilla, madre de la víctima quien manifestó el dolor que ahora padece su familia e hizo un llamado a las autoridades para que este hecho no quede en la impunidad.
“Mi familia está destrozada por el dolor tan grande que nos ha dejado la partida de mi hija. Es una herida que no sana y un vacío que nadie podrá llenar. Le arrebataron la vida de forma injusta, y con ella se fue una parte de nosotros. Hoy solo me queda alzar la voz para pedir justicia. Le exijo a las autoridades que este caso no quede en la impunidad, que se investigue a fondo y que los responsables respondan por lo que hicieron.”
La mujer, también señaló que su hija se encontraba cursando quinto semestre de Administración de Empresas en la Corporación Universitaria Reformada. Además, manifestó que esta no poseía problemas con nadie y que seguirán esperando a las afueras de Medicina Legal un parte de información que les permita esclarecer este homicidio.
Redacción: judiciales
