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Ney López, primer colombiano en avanzar en unos Olímpicos

por Redacción: Noticias Coopercom

Hoy, con 96 años, es recordado por su fructífera carrera en las pesas colombianas, especialmente por haber sido el primer compatriota en alcanzar la segunda ronda en unos Juegos Olímpicos, los celebrados en Roma, en 1964.

Aunque nació en Palmira, Valle, el 30 de septiembre de 1929, Ney López empezó a adquirir una notoriedad entre los pesistas de Barranquilla, en los años 40, del siglo XX, que marcaron una importante tendencia en la ruta que tendría la creación de la Asociación Colombiana de Levantamiento de Pesas.

En sus primeros años, Ney conoció el deporte, pero por intermedio de su hermano Omar López, apodado El Califa, quien fue un destacado futbolista vallecaucano, que conformó la delegación nacional que participó en 1938, en los I Juegos Bolivarianos, celebrados en Bogotá.

Sin embargo, la tragedia lo acompañó en esos primeros años de vida, en su Palmira natal, porque por diversos motivos murieron su hermano futbolista, en un accidente, y sus padres, por motivos naturales, lo que lo obligó a levantar vuelo de su tierra, en busca de oportunidades para sobrevivir.

Tenía 15 años, cuando, en su trasegar en busca de oportunidades laborales llegó hasta la lejana Barranquilla, en donde la necesidad lo convirtió en lo que fuera necesario, con tal de conseguir el sustento diario. Entonces fue pintor, soldador y latonero de automóviles, oficios que le permitieron conocer una importante faceta del camino de la supervivencia laboral.

Era la época en la cual deportes como el fútbol, el béisbol y el boxeo, entre otros, hervían en La Arenosa. Pero no fue ninguna de estas disciplinas la que acogió, sino en el naciente levantamiento de pesas, que conoció por su amigo Germán de la Torre, quien formaba parte del núcleo de pesistas destacados en las primeras competencias, conformado, entre otros, por Edmundo Chapman, Carlos Caballero y Santiago Rabath, entre otros. 

Este grupo venía practicando este deporte desde hacía algún tiempo, con implementos traídos por navegantes extranjeros llegados por la vecina población de Puerto Colombia.

De regreso a su tierra

En la década de los años cincuenta, del pasado siglo, Ney López regresó a Cali, en una época en la cual crecía el deporte vallecaucano en casi todas las disciplinas deportivas, hasta convertirse región en la primera potencia del deporte colombiano, por delante de Cundinamarca, es decir, Bogotá, que venía dominando en los nacientes certámenes nacionales.

Poco después de su llegada a La Sultana del Valle, Ney se trazó como objetivo clasificar por el Valle a los Juegos Nacionales que se celebrarían en Cali, en 1954. Sin embargo, no logró el cupo, y debió ver el máximo certamen del deporte colombiano desde las tribunas, y disfrutar de las actuaciones de sus amigos barranquilleros Carlos Caballero y Edmundo Chapman, quienes se consagraron campeones.

Pero José Ney López no sería conocido en el deporte primero en su país, como era lo lógico, sino en el más importante y exigente certamen múltiple del mundo, los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia, en 1956, en el que sería el retorno de Colombia a la máxima justa olímpica, luego de su ausencia de los celebrados en Helsinki, Finlandia, en 1952, en los cuales fue descalificado en la primera ronda de los pesos livianos.

Empero, José Ney López perseveró en sus entrenamientos y logró, tres años después, su primera consagración internacional.

Ocurrió en los VIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebraron en 1959, en Caracas, Venezuela, en los cuales obtuvo las medallas de la categoría de los pesos livianos y pasó a ser el mejor pesista nacional.

Ante este rápido surgimiento, Ney López se trazó el ambicioso objetivo de participar en los Juegos Olímpicos de Roma, en 1960, meta que alcanzó, para integrar el equipo nacional, en la tercera participación colombiana en el máximo certamen del mundo.

Y en Roma logró la hazaña de pasar a la segunda ronda, para consagrarse como el mejor deportista colombiano en la historia de los Juegos Olímpicos, hasta ese momento.

López pasó a la segunda ronda y ocupó finalmente la novena posición, con 107.5 kilos, en arranque, 140, en envión, y 375,5 en total, a cinco kilos del cuarto clasificado.

Una vez retirado de la alta competencia, José Ney López montó su propio gimnasio de pesas, en Cali, en donde se dedicó a forjar a varias generaciones de pesistas, tarea que amplió a otros campos de la actividad física.

Fuente: COC