La madrugada de este viernes se tiñó de sangre en el barrio El Bosque, suroccidente de Barranquilla. Eran las 12:20 cuando el silencio de la noche fue interrumpido por el rugir de una motocicleta y el estruendo de varias detonaciones.
En la terraza de una vivienda, ubicada en la calle 58 con carrera 8G, Juan Manuel Zurita Flores, de 52 años, compartía unas bebidas alcohólicas, ajeno a que la muerte lo acechaba. Dos hombres armados, que se movilizaban en moto, se acercaron sin dar oportunidad a reacción y abrieron fuego en repetidas ocasiones.
Los disparos fueron certeros. Los atacantes huyeron a toda velocidad por las estrechas calles del sector, mientras Juan Manuel quedaba tendido, sin signos vitales, en medio del desconcierto de quienes lo acompañaban.
Familiares relataron a las autoridades que el hombre se ganaba la vida como cuidador informal de vehículos en la Frutera Los Compadres, en el norte de la ciudad. Ahí, decían, pasaba la mayor parte de sus días trabajando para sostenerse.
No obstante, el prontuario del fallecido también salió a la luz, pues las autoridades confirmaron que este registraba siete anotaciones judiciales por delitos como injuria por vías de hecho, violencia intrafamiliar y porte de estupefacientes.
En este sentido, unidades de la SIJÍN se encuentran al frente de las investigaciones que permitan recolectar el material probatorio suficiente para esclarecer las causas de este nuevo hecho de sangre y con ello, dar con el paradero e identidad de los responsables de este.
Mientras tanto, en el barrio El Bosque, la madrugada dejó un eco de miedo. Los vecinos, aún perturbados por el sonido de los disparos, saben que otra vida se perdió y que la violencia, una vez más, cruzó la puerta de su comunidad.
Redacción: judiciales
