Malambo volvió a ser escenario de la violencia la tarde de este lunes, cuando un nuevo ataque sicarial acabó con la vida de Rodrigo Alfonso Márquez Cataño, de 35 años.
El hecho ocurrió hacia las 4:40 de la tarde en la carrera 3A con calle 9, en el barrio Bellavista, muy cerca del parque infantil del sector, donde la víctima se encontraba en la terraza de una vivienda compartiendo con varias personas.
De acuerdo con testigos, hasta el lugar llegaron dos hombres que se movilizaban en motocicleta y, sin pronunciar palabra, el parrillero desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones. Rodrigo cayó al suelo gravemente herido, mientras los atacantes escapaban a toda velocidad con rumbo desconocido, dejando la escena sumida en el pánico y la confusión.
Vecinos y transeúntes, en un intento desesperado por salvarle la vida, lo auxiliaron y lo trasladaron en un vehículo particular a la clínica Campbell de Malambo. Allí, el personal médico trató de estabilizarlo, pero minutos después confirmaron su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas.
Uniformados de la Policía Metropolitana de Barranquilla hicieron presencia en el sitio del atentado para acordonar el área e iniciar la recolección de información. Entre las primeras acciones investigativas se encuentran la revisión de cámaras de seguridad cercanas, la recopilación de testimonios y la verificación de los antecedentes de la víctima con el fin de establecer si el crimen guarda relación con la labor de cobradiario que el hoy occiso desempeñaba. Hasta el momento no se han reportado capturas, pero las autoridades aseguran que avanzan en las indagaciones para dar con los responsables del homicidio.
El hecho ha generado consternación entre los habitantes de Bellavista, quienes señalan que en los últimos meses la inseguridad en la zona ha retornado de manera creciente.
Este asesinato se suma a otros episodios recientes que reflejan el aumento de los ataques sicariales en Barranquilla y su área metropolitana, una situación que preocupa tanto a las autoridades como a la ciudadanía. La muerte de Rodrigo Alfonso Márquez Cataño no solo engrosa las estadísticas de homicidios, sino que también reaviva el clamor de la comunidad por mayor presencia policial y medidas efectivas que permitan recuperar la tranquilidad en las calles del municipio.
Redacción: judiciales
