La mañana de este martes se vio interrumpida por la violencia en el barrio La Sierrita, al suroccidente de Barranquilla. Eran cerca de las 11:45 de la mañana cuando la rutina en un taller de mecánica, conocido entre los vecinos como “Pastor”, quedó marcada por el estruendo de las balas.
En cuestión de segundos, dos hombres que se movilizaban en motocicleta irrumpieron en el lugar y abrieron fuego contra Maicol Michael Castellanos Cuentas, un hombre que, según testigos, se encontraba en el establecimiento sin advertir lo que se avecinaba.
Los disparos fueron certeros y repetidos. Castellanos Cuentas recibió cuatro impactos de bala en distintas partes del cuerpo, quedando gravemente herido frente a la mirada atónita de quienes se encontraban en el sector. En medio del desespero, familiares y allegados no esperaron la llegada de una ambulancia y lo subieron a una motocicleta para luego trasladarlo de urgencia a la Clínica San Ignacio. Sin embargo, los médicos confirmaron que el hombre había fallecido producto de la gravedad de sus heridas.
Minutos después, el CTI de la Fiscalía llegó hasta la carrera 6 con calle 72, donde todo ocurrió, para realizar la inspección técnica y recoger indicios que permitan esclarecer lo ocurrido. Los investigadores tomaron registros, entrevistaron a testigos y comenzaron la búsqueda de videos de cámaras de seguridad en la zona para seguir la pista de los sicarios que huyeron con rumbo desconocido.
Aunque la Policía Metropolitana de Barranquilla aún no ha entregado un pronunciamiento oficial sobre los móviles del crimen, fuentes judiciales consultadas por Noticias Coopercom indicaron que el ataque podría estar relacionado con un presunto caso de extorsión, una problemática que sigue afectando a comerciantes y pequeños empresarios de la ciudad.
El homicidio de Castellanos Cuentas se suma a la creciente lista de hechos violentos que en las últimas semanas han sembrado zozobra en Barranquilla. En barrios populares como La Sierrita.
Mientras la familia llora la pérdida de Maicol, las autoridades trabajan para dar con los responsables de este nuevo hecho de sangre que golpea al suroccidente barranquillero y que refleja, una vez más, el impacto de la criminalidad en la vida cotidiana de la ciudad.
Redacción: judiciales
