En el marco del Mes del Patrimonio, el Carnaval de la 44 rindió un emotivo homenaje a la danza del Congo, una de las expresiones más representativas y tradicionales del Carnaval de Barranquilla.
El encuentro, realizado en el barrio Villate, reunió a destacados grupos de congos que mantienen viva esta tradición ancestral: Congo Palmareño, Congo Dinastía, Congo Carrizaleño, Congo Rumbero, Congo Zulú, Congo Moderno, Congo Perro Negro, Congo Paz, Plata y Oro; Congo Reformado, Congo Parrandero y Congo Espejo. Todos ellos compartieron escenario para reafirmar el valor cultural y patrimonial de esta danza que ha trascendido generaciones.
Durante la jornada, el Cabildo de los Congos otorgó su máxima distinción a la reina del Carnaval de la 44, Sharon Hurtado, y al rey Momo, Luis Mauricio Aragón, quienes fueron proclamados como reyes del Cabildo. Este reconocimiento enaltece a quienes contribuyen al fortalecimiento, visibilización y preservación de esta manifestación cultural.
“Recibir esta distinción de los congos es un honor que me llena de orgullo y compromiso. Esta danza representa fuerza, alegría y resistencia. Al ser reconocida por ustedes, siento que llevo conmigo la voz de quienes han mantenido viva esta tradición por generaciones. Ser parte del Cabildo de los Congos me inspira a seguir trabajando para que nuestro Carnaval y sus danzas sigan brillando como patrimonio cultural de todos”, expresó emocionada la reina Sharon Hurtado.
Por su parte, el rey Momo, Luis Mauricio Aragón, manifestó: “Ser honrado por los congos como parte de su Cabildo es un reconocimiento que recibo con enorme gratitud. Esta danza es símbolo de identidad, resistencia y tradición, y me siento aún más comprometido a defender y promover nuestras raíces. El congo es alegría y orgullo, y es un privilegio danzar junto a ustedes como parte de esta gran familia”.
El homenaje también contó con la participación de los reyes infantiles, Ashley Gómez Vásquez y Germán Palomino Montes, quienes compartieron con los congos infantiles y se integraron a la celebración. Toda la monarquía danzó al son del congo, vistió sus atuendos típicos y conoció de cerca el simbolismo del turbante alto y colorido, emblema de esta manifestación cultural.
“Estamos muy felices de haber sido invitados a este homenaje tan especial. Gracias a los congos por abrirnos las puertas de su tradición y permitirnos aprender de su danza y su alegría. Para nosotros, como reyes infantiles, es un orgullo compartir con ustedes y llevar este recuerdo en el corazón”, expresaron los pequeños soberanos.
Con este encuentro, el Carnaval de la 44 resaltó en el Mes del Patrimonio la danza del Congo como una herencia invaluable que sigue latiendo en la memoria colectiva de la ciudad y reafirma su lugar como símbolo de identidad y resistencia en la cultura barranquillera.
