La emergencia sanitaria por el consumo de licor adulterado en Barranquilla sigue cobrando vidas. Este lunes falleció el paciente número 13, identificado como Rafael De Alba, un adulto mayor de 75 años que permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos del Nuevo Hospital Barranquilla.
La crisis se desató el pasado martes 23 de septiembre, cuando varios habitantes de calle comenzaron a llegar en estado crítico tras ingerir la bebida adulterada en la zona conocida como El Boliche. Desde entonces, las cifras han ido en aumento y mantienen en alerta a las autoridades de salud y a la ciudadanía.
Durante el fin de semana también se confirmó la muerte de Jorge Luis Matta Velásquez, mientras que en días anteriores perdieron la vida Nicolás Manuel Medrano, Helmot Enrique Escolar, José Felipe Crespo Ortiz, Emérito Alberto Miranda, Pedro Pablo Capachero Caraballo, Víctor Antonio Vargas y Ever Miranda Orozco.
Aún permanecen sin identificar cuatro de los fallecidos entre los cuales se encuentran tres hombres y una mujer.
El médico toxicólogo Agustín Guerrero calificó esta tragedia como “la más compleja de las tres emergencias por licor adulterado que ha vivido Barranquilla”, debido a que muchos pacientes llegaron con severos cuadros de desnutrición y signos de consumo de sustancias psicoactivas, lo que complicó aún más su atención médica.
Las autoridades de salud mantienen la alerta y reiteran el llamado a la ciudadanía a evitar la compra de bebidas alcohólicas de dudosa procedencia, mientras avanzan las investigaciones para dar con los responsables de la distribución de esta bebida mortal.
Redacción: judiciales
