miércoles, mayo 6, 2026 10:12 am

Casa JudicialesLicor y celos tejen el misterio del crimen pasional en Carlos Meisel 

Licor y celos tejen el misterio del crimen pasional en Carlos Meisel 

por Redacción: Noticias Coopercom

Dos hipótesis rodean el crimen pasional ocurrido el pasado domingo al interior de una vivienda ubicada en la calle 74B con carrera 25B, del barrio Carlos Meisel, al suroccidente de la ciudad. Con el pasar de las horas, este hecho de sangre —en el que perdió la vida Luis Peralta, de 25 años, y que mantiene a Alexandra Adames Pérez luchando por sobrevivir en un hospital de la ciudad— sigue dejando más incógnitas que respuestas.

Inicialmente, las autoridades indicaron que, a eso de las 5:45 de la mañana, Andrés Cordero, expareja sentimental de Adames, habría ingresado sin previo aviso a la vivienda y, al llegar a la habitación donde descansaban los dos jóvenes, los atacó con un arma cortopunzante, provocándoles graves heridas en distintas partes del cuerpo.

Producto de la agresión, Luis falleció a raíz de seis puñaladas en el cuello y el pecho. Por su parte, Alexandra sufrió cuatro heridas en el tórax, el brazo izquierdo y el cuello, por las que permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Barranquilla.

Noticias Coopercom conoció, por medio de fuentes judiciales, que Cordero es padre de dos hijos con Adames y que la pareja había terminado su relación apenas hacía un par de meses. Además, el hoy occiso no convivía con la mujer, aunque la visitaba casi a diario y, de vez en cuando, se quedaba a dormir en el inmueble donde finalmente ocurrió el crimen.

Teniendo en cuenta los primeros análisis de las cámaras de seguridad del sector, los investigadores de la Sijín manejan dos posibles versiones sobre lo sucedido.

La primera apunta a que Peralta, Adames, Cordero y otras tres personas estuvieron departiendo e ingiriendo bebidas alcohólicas la noche del sábado frente a la casa. Horas después, cuando la madrugada comenzaba, la pareja habría ingresado a su habitación para descansar.

Según esta línea de investigación, ese fue el momento que aprovechó Andrés para entrar y cometer el ataque. Luego habría salido con aparente calma, sin levantar sospechas, hasta retirarse a su domicilio.

La segunda hipótesis sugiere que el presunto asesino tomó las llaves sin que nadie lo notara y esperó hasta altas horas de la noche para irrumpir en la vivienda, aprovechando la quietud del vecindario para perpetrar el crimen.

Mientras la víctima lucha por su vida y sus familiares intentan asimilar lo ocurrido, las autoridades avanzan en la búsqueda de Andrés Cordero, quien, desde aquella madrugada, permanece prófugo y en silencio, dejando tras de sí un rastro de celos, sangre y misterio.