jueves, abril 30, 2026 7:00 pm

Casa JudicialesEntre dolores y esperas Rocío clama por darle el último adiós a su hijo

Entre dolores y esperas Rocío clama por darle el último adiós a su hijo

por Redacción: Noticias Coopercom

Han pasado 26 días desde que Rocío Villegas espera, con el alma rota, poder darle sepultura a su hijo Jefferson Villegas, uno de los tres jóvenes asesinados el pasado 3 de octubre al interior de una barbería ubicada en el barrio Pinar del Río.

La mujer denuncia que ha seguido el proceso como se lo han indicado; sin embargo, el cuerpo de su hijo aún no ha sido entregado por las autoridades forenses. “Ya me hicieron ADN, traje la carta dental, la cédula venezolana, el Permiso por Protección Temporal, partidas de nacimiento, todo y nada. Me dicen que no me lo pueden entregar porque no tiene las huellas de Venezuela”, relató Rocío.

Según cuenta su madre, Jefferson trabajaba como mototaxista y, en ocasiones, ayudaba a cobrar dinero en el barrio. Aun así, insiste en que el hoy occiso no había recibido amenazas ni manifestó tener problemas con alguien. “Dicen que fue que entraron a matar a otra persona y él cayó ahí. Estaba en el lugar equivocado”, añadió.

Villegas asegura que ha tocado todas las puertas posibles para recuperar el cuerpo, sin obtener respuestas claras. “Me piden papeles, me dicen que vuelva mañana, que traiga esto o lo otro, y al final no me solucionan nada. Ya va para un mes y yo no sé ni siquiera en qué condiciones está mi hijo ahí adentro”, expresó.

Rocío también quiso desmentir los rumores que han circulado sobre el crimen. “Por ahí dicen que le dieron nueve tiros, que lo masacraron. Eso es mentira. Mi hijo recibió dos en la cabeza y uno en la mano. Él estaba sentado cuando entraron echando tiros. No era ningún delincuente.”

En el ataque también perdieron la vida Alejandro Osorio y José Robles Rocha, ambos de 24 años. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las causas que originaron este triple homicidio.

Una de las hipótesis señala que los dos jóvenes habrían sostenido una disputa con presuntos miembros de ‘Los Pepes’ por el robo de un parlante ocurrido días antes de la masacre, y que esta diferencia habría ocasionado una mortal retaliación.

Mientras tanto, Rocío sigue esperando una llamada que le confirme que podrá darle santa sepultura a su hijo. “Yo no quiero esperar más. Solo quiero que me entreguen a mi hijo. Es mío, y merezco despedirlo como se debe.”