La tarde de este viernes volvió a revelar una tragedia silenciosa en Soledad. Entre las plantas que se encuentran dentro del arroyo de Normandía, los vecinos encontraron el cuerpo de una joven que, según advertían días atrás, venía recibiendo amenazas de muerte.
La víctima fue identificada como Dayana Patricia Moreno Solano, de 22 años, conocida en el barrio como “La China”. Su cuerpo yacía boca abajo en el arroyo ubicado en la calle 49 con carrera 8. Posterior al suceso, los residentes alertaron a las autoridades para que hicieran presencia y atendieran el caso.
Unidades del cuadrante cercano llegaron para verificar la situación y confirmaron que, a simple vista, el cadáver no presentaba signos externos de violencia. Sin embargo, para quienes la conocían, la escena despertó inquietudes más profundas pues hacía apenas dos semanas, Dayana había denunciado que desconocidos dispararon contra la ventana de su vivienda, un acto que, según la investigación, habría estado acompañado de amenazas directas en su contra.
Su historia reciente también estaba marcada por otra tragedia, fuentes judiciales indicaron a este medio que cuatro meses atrás, su hermano fue asesinado en la zona suroccidental de la ciudad, un hecho que dejó a la familia en estado de vulnerabilidad y que ahora vuelve a estar bajo la lupa de los investigadores.
Las autoridades indicaron que Dayana tenía antecedentes por tráfico de estupefacientes y lesiones personales, y que solía ausentarse de su casa durante varios días. También era conocida como consumidora habitual de sustancias, un patrón que, para los uniformados, podría aportar contexto, pero no una explicación definitiva.
El CTI de la Fiscalía asumió el caso y será el encargado de determinar si la joven murió por inmersión, si sufrió una agresión no visible al momento de la inspección o si su muerte estaría vinculada a las amenazas que habían rondado su puerta semanas antes.
Mientras avanzan las diligencias, el barrio permanece dividido entre el desconcierto y la sospecha. Muchos temen que la muerte de Dayana sea un eslabón más en una cadena de silencios y retaliaciones que golpea con fuerza al municipio.
Redacción: judiciales
Foto: redes sociales de la víctima
