La tranquilidad del barrio Villa Estadio se rompió abruptamente este miércoles cuando más de diez detonaciones sacudieron la tarde en la carrera 14 con calle 68, en Soledad. Allí fueron atacados a bala dos hermanos, identificados como Elvis Cervantes Camargo y Víctor Cervantes, quienes se dedicaban a atender un taller de llantería ubicado a pocas cuadras de su residencia. Ambos eran oriundos de Barranquilla.
Según versiones preliminares, la acción sicarial fue ejecutada por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta marca Boxer, de color negro y sin placas. Los atacantes, vestidos con chompas oscuras, llegaron directamente hasta el punto donde se encontraban las víctimas y abrieron fuego sin mediar palabra.
Testigos aseguraron que Elvis intentó correr para ponerse a salvo, pero fue alcanzado por el sicario a pocos metros, recibiendo varios impactos de bala que lo dejaron tendido en plena vía pública. Perdió la vida en el lugar, antes de que pudiera recibir algún tipo de asistencia.
Su hermano Víctor también fue impactado en medio del ataque. Gravemente herido, fue trasladado de urgencia hasta la Clínica Los Almendros, donde los médicos lucharon durante más de una hora para salvarle la vida. Sin embargo, hacia las 8:20 de la noche, el centro asistencial confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de las lesiones.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que los hermanos eran conocidos como “Los Caines”, un alias con el que se referían a ellos en la zona. Además, se indaga si tenían una cuenta pendiente con cobradiarios, lo que podría estar relacionado con el móvil del ataque. De hecho, familiares y vecinos indicaron que ambos habrían recibido amenazas de muerte el pasado domingo, situación que hoy toma relevancia en la línea investigativa.
Las autoridades confirmaron que Elvis registraba dos anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes, mientras que Víctor tenía antecedentes por porte ilegal de armas. No obstante, también se dedicaban de manera activa a su oficio en el taller de llantería, donde trabajaban diariamente.
Unidades de la Sijín acordonaron la zona e iniciaron la recolección de testimonios y cámaras de seguridad para identificar plenamente a los responsables. El ataque, por su modalidad y precisión, apunta a un posible ajuste de cuentas, aunque las autoridades mantienen abiertas otras hipótesis.
El doble homicidio ha generado preocupación entre los habitantes del sector, quienes aseguran que en los últimos meses se han incrementado las amenazas y hechos violentos relacionados con cobros ilegales y disputas entre estructuras dedicadas a la extorsión.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el crimen y dar con el paradero de los sicarios que escaparon rápidamente tras consumar el ataque.
Redacción: judiciales
Foto: redes sociales de los occisos
