Entre el movimiento constante de paquetes y encomiendas que a diario circulan por la Terminal de Transporte de Barranquilla, un envío en particular terminó llamando la atención de las autoridades y evitando que una cantidad considerable de droga llegara a las calles.
Durante una jornada de verificación en las bodegas de una empresa transportadora, un canino antinarcóticos marcó de manera insistente una encomienda que permanecía almacenada en el lugar. La alerta llevó a los uniformados a revisar el paquete, encontrando en su interior una bolsa plástica de color negro con 16 envolturas que contenían una sustancia vegetal.
Por el olor y las características del contenido, se estableció preliminarmente que se trataba de marihuana, con un peso aproximado de 4.500 gramos. Según las primeras hipótesis, la droga habría sido enviada a través del sistema de encomiendas para su posterior distribución en distintos sectores de la ciudad.
El material fue incautado de inmediato y dejado a disposición de la Fiscalía que asumió el proceso judicial correspondiente y adelanta las investigaciones para identificar al responsable del envío y su posible destino final.
Este tipo de hallazgos pone de relieve el uso que organizaciones ilegales intentan darle a los servicios de transporte intermunicipal para mover sustancias ilícitas, aprovechando el alto flujo de mercancía que se maneja diariamente en la terminal.
Mientras avanzan las indagaciones, las autoridades mantienen activos los controles y revisiones en este punto estratégico de la ciudad, con el objetivo de cerrarles el paso a las redes dedicadas al tráfico de drogas y evitar que estas sustancias lleguen a los barrios.
Redacción: judiciales
Foto: cortesía MEBAR
