jueves, julio 9, 2026 11:50 pm

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Cifras a la baja, miedo intacto: el balance criminal del Atlántico en 2025

por Alejandro Sandoval Navarro

Aunque las cifras oficiales hablan de una reducción en los homicidios, la violencia no dio tregua total en el Atlántico durante 2025. Barranquilla y su área metropolitana cerraron el año con 721 asesinatos, 131 menos que en 2024, un descenso que contrasta con la crudeza de las masacres, el predominio del sicariato y el alarmante repunte de crímenes en varios municipios del departamento, donde la guerra entre estructuras criminales dejó de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad cotidiana.

Barranquilla concentró el mayor número de casos, con 425 homicidios, mientras que en 2024 habían sido 493, lo que equivale a una reducción del 14%. Le siguieron Soledad con 209 asesinatos, Malambo con 45, Galapa con 23 y Puerto Colombia con 19. En el consolidado metropolitano, el descenso fue sostenido, aunque no igual en todos los territorios.

Pese a la reducción general, el sicariato continuó siendo la modalidad predominante. Durante 2025 se registraron más de 540 asesinatos cometidos bajo esta forma de violencia, cifra que representa más del 80% del total. Aunque el número es alto, marca una disminución significativa frente a 2024, cuando se contabilizaron 732 homicidios por sicariato. Las riñas dejaron 71 muertos, los atracos 26, las torturas seis, los linchamientos cuatro y otras modalidades sumaron nueve casos.

Las estadísticas muestran que, aunque la tendencia es a la baja, el fenómeno criminal sigue teniendo un fuerte componente asociado a estructuras armadas y disputas por el control de rentas ilegales, especialmente ligadas al microtráfico.

Cuatro masacres marcaron el año

El 2025 estuvo marcado por cuatro masacres ocurridas en Barranquilla y municipios del área metropolitana, hechos que estremecieron a la opinión pública y evidenciaron la persistencia de la violencia organizada.

El primer asesinato múltiple ocurrió el 2 de junio en una finca del municipio de Puerto Colombia, donde se desarrollaba una fiesta electrónica. Allí fueron asesinadas tres personas, entre ellas Maciel Karina Gómez, comunicadora social y DJ reconocida, y otras dos víctimas jóvenes. El ataque, según las autoridades, iba dirigido contra un presunto integrante de la banda ‘Los Costeños’ y estaría relacionado con disputas por rentas criminales.

Un mes después, el 3 de julio, tres integrantes de una misma familia fueron asesinados en una vivienda del barrio La Fe, en Soledad. Entre las víctimas se encontraba la madre de Otón Alfredo Peralta Estupiñán, señalado en su momento como líder de ‘Los Costeños’. Las investigaciones apuntaron a una retaliación entre estructuras criminales rivales, particularmente ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’.

El 3 de octubre, el barrio Pinar del Río, en Barranquilla, fue escenario de otra masacre, cuando tres hombres fueron asesinados dentro de una barbería. Las primeras hipótesis relacionaron el ataque con disputas por el control de préstamos informales, conocidos como “cobradiarios”, así como con deudas económicas y enfrentamientos previos con estructuras delincuenciales.

La cuarta masacre se registró el 12 de noviembre en el barrio Villas de la Cordialidad. Dos hombres y una mujer fueron asesinados mientras se encontraban en un polideportivo. Según la policía, las víctimas serían presuntos integrantes de ‘Los Costeños’ y el ataque estaría relacionado con disputas por el control del expendio de estupefacientes. En medio de este suceso cinco personas más también resultaron lesionadas.

Aumentan los homicidios en municipios del Atlántico

Mientras Barranquilla y su área metropolitana mostraron una reducción, el panorama fue distinto en varios municipios del departamento. En 2025 se registraron 128 homicidios en estas poblaciones, 59 más que en todo 2024, cuando se contabilizaron 69.

Baranoa lideró la cifra con 35 asesinatos, seguido de Sabanalarga con 27 y Sabanagrande con 17. En estos municipios el incremento fue notable, si se tiene en cuenta que en 2024 Baranoa reportó nueve homicidios, Sabanalarga 14 y Sabanagrande siete.

Según expertos en seguridad, este repunte estaría relacionado con la expansión de la violencia producto de las disputas entre organizaciones como ‘Los Costeños’, ‘Los Pepes’ y el ‘Clan del Golfo’, que buscan el control del tráfico de estupefacientes en estas zonas.

El analista en seguridad Arturo García Medrano, explicó que la aparente tregua entre ‘Costeños’ y ‘Pepes’ habría contribuido a la reducción de homicidios en Barranquilla, pero también estaría generando un “derrame” de la violencia hacia municipios de la vía oriental y del centro del departamento.

“Estamos viendo una reducción que no implica el fin de la violencia. Esta se está desplazando hacia municipios como Baranoa, Sabanagrande y Palmar de Varela, donde el control de las rentas criminales y la disputa por el mando de las extorsiones han disparado la avanzada violenta”, señaló el investigador.

En este sentido, el último mes del año cerró con 60 homicidios en todo el Atlántico, de los cuales 58 fueron cometidos con arma de fuego, es decir, el 97% de los casos. Barranquilla registró 30 asesinatos, Soledad 16, Malambo cuatro y Puerto Colombia tres, mientras que otros municipios como Luruaco, Sabanalarga y Santo Tomás también reportaron víctimas.

Aunque las cifras finales de 2025 muestran una reducción importante en comparación con el año anterior, la persistencia del sicariato, las masacres y el aumento de la violencia en municipios del Atlántico evidencian que el desafío en materia de seguridad sigue vigente y requiere estrategias integrales que eviten que la criminalidad se siga desplazando hacia nuevas zonas del departamento.

Redacción: Alejandro Sandoval

Foto: Alejandro Sandoval