El Carnaval 2026 en el Atlántico terminó con un saldo que contrasta con el ambiente festivo que se vivió en las calles. Durante los cuatro días de celebración se registraron 25 personas muertas en hechos violentos y accidentes en Barranquilla, su área metropolitana y varios municipios del sur del departamento. La cifra supera en más del 100 por ciento la del año anterior, cuando se reportaron 12 muertes violentas en el mismo periodo.
De acuerdo con los reportes preliminares, 17 de los fallecimientos estuvieron relacionados con ataques sicariales, seis ocurrieron en accidentes de tránsito, uno fue producto de la manipulación accidental de un arma de fuego y otro corresponde a un ciudadano alemán hallado sin vida en un hotel del barrio Simón Bolívar, caso que sigue bajo investigación.
Solo en Barranquilla fueron asesinados 11 hombres, diez con arma de fuego y uno con arma blanca. Uno de los hechos más graves ocurrió el sábado de Carnaval en el barrio Las Américas, donde César Andrés Moya Meza, John Jairo Manzur Rodríguez y Luis Gabriel Solano Villa fueron atacados a bala mientras departían en una vivienda de la calle 53 con carrera 3A. Un hombre descendió de un vehículo Kia Picanto y disparó contra los presentes. Aunque fueron trasladados a la Clínica San Ignacio, fallecieron poco después. Los tres trabajaban en labores de construcción.
El barrio Las Nieves también registró tres homicidios en distintos momentos del fin de semana. El sábado fue asesinado Jainer Javier Reales Marrugo, de 21 años, en la calle 23 con carrera 20B. En ese ataque resultaron heridas dos mujeres de 45 y 52 años. Esa misma noche fue ultimado Michael Yordan Márquez Rosillo, de 30 años, tras recibir varios disparos en la entrada de un estadero del sector. Según la Policía Metropolitana, este caso tendría relación con el hecho anterior. El lunes en la noche fue asesinado Deivis de Jesús Palmera Sánchez, de 22 años, atacado por hombres en motocicleta en la calle 25 con carrera 21B.
En el barrio El Bosque fue asesinado Dyson Andrés Viloria Carranza, de 20 años, también en una incursión sicarial. Además, se reportaron homicidios en La Esmeralda, Carlos Meisel, San Isidro y La Ceiba.
En el área metropolitana y otros municipios del Atlántico también se registraron crímenes. En Soledad fueron asesinados tres hombres en hechos aislados en los barrios Vista Hermosa, Nuevo Horizonte y Villa Muvdi. En Malambo hubo un homicidio en Villa Esperanza. En Luruaco fue ultimado un hombre a bala y en Sabanagrande fue asesinada Betania María Méndez Machado, de nacionalidad venezolana.
Durante el fin de semana también murió el auxiliar de Policía Miguel Ángel González Herrera. Según la información preliminar, el uniformado se encontraba en la Escuela de Policía Antonio Nariño cuando, al parecer, un centinela manipulaba su arma de dotación y esta se disparó de manera accidental. Fue trasladado a la Clínica de la Policía, donde se confirmó su fallecimiento.
En materia de accidentalidad vial, en Barranquilla se registraron cinco muertes en siniestros de tránsito durante los cuatro días de Carnaval. En el resto del departamento se reportó una víctima fatal en la vía hacia el corregimiento de Pital de Megua, en jurisdicción de Baranoa.
En su balance, la Policía Metropolitana de Barranquilla informó que durante las festividades se realizaron operativos de control en distintos puntos de la ciudad, con capturas por diversos delitos e incautación de armas de fuego y armas blancas. También reportó atención a riñas y reacción ante situaciones que alteraron el orden público.
Desde la Gobernación del Atlántico, el mensaje fue de balance favorable. El gobernador Eduardo Verano destacó una reducción del 35 por ciento en riñas en los municipios del área metropolitana bajo jurisdicción del Departamento de Policía Atlántico, al pasar de 508 a 330 casos frente al año anterior. Sostuvo que en los 18 municipios bajo esa jurisdicción no se registraron homicidios asociados directamente a eventos culturales del Carnaval, aunque sí ocurrieron tres asesinatos que, según explicó, obedecen a dinámicas criminales aisladas.
El Gobierno departamental también subrayó que se movilizaron más de 53 mil vehículos sin pruebas de alcoholemia positivas y que en salud pública se atendieron 28 casos de interés, sin reportes de quemados por pólvora.
Así, mientras las autoridades resaltan reducción de riñas, controles y despliegue institucional, el número de muertos durante las festividades deja un panorama que vuelve a poner sobre la mesa el debate por la seguridad en medio de las celebraciones masivas en el Atlántico.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto-edición: Alejandro Sandoval
