Casa JudicialesTres adolescentes, una madrugada y una tragedia que apagó dos vidas en Barranquilla

Tres adolescentes, una madrugada y una tragedia que apagó dos vidas en Barranquilla

por Alejandro Sandoval Navarro

Con el paso de las horas se han conocido nuevos detalles del accidente de tránsito que cobró la vida de dos menores de edad y dejó a otro joven debatiéndose entre la vida y la muerte en un centro clínico de Barranquilla. 

Yoselyn Navarro Pérez, Dylan Villanueva y Keiber Muñoz son los nombres detrás de una historia marcada por la juventud, los sueños y una problemática que sigue cobrando vidas en las vías. Conducir a altas velocidades bajo los efectos del alcohol. 

Los tres adolescentes compartían esa noche como muchos jóvenes lo hacen. Lo que parecía una salida común terminó convertido en un episodio fatal que hoy enluta a familias enteras y a quienes conocían a los jóvenes. 

Detrás de cada uno existían metas y aspiraciones. En el caso de Dylan Villanueva, de 17 años, su nombre comenzó a resonar en el fútbol aficionado del Atlántico. 

Familiares, amigos y conocidos han expresado en redes sociales su dolor por la muerte del adolescente. También han recordado el talento que demostraba dentro de la cancha y la pasión con la que defendía los colores de su equipo. 

Villanueva hacía parte del club de fútbol aficionado Alex de Alba, donde logró destacarse en torneos organizados por la Liga de Fútbol del Atlántico. Con su equipo alcanzó tres subcampeonatos y en dos ocasiones terminó como goleador en torneos interdepartamentales disputados en Santa Marta y Cartagena. 

La Liga de Fútbol del Atlántico también se pronunció a través de su cuenta en Facebook. En el mensaje enviaron condolencias a la familia del joven, a sus compañeros de equipo y a las directivas del club donde adelantaba su proceso deportivo. 

Mientras el dolor crece entre quienes lo conocieron, comienzan a reconstruirse los momentos que precedieron a la tragedia. 

Según el padre de Yoselyn Navarro Pérez, existen varias versiones sobre lo ocurrido, aunque la que él relata tiene origen en una reunión a la que su hija fue invitada en un establecimiento donde se expenden bebidas alcohólicas en el sector de la carrera 8, en el sur de la ciudad. 

El hombre aseguró que la adolescente le pidió permiso para asistir junto a varios amigos, entre ellos Dylan. La joven le dijo que regresaría a casa alrededor de las diez de la noche. Ninguno de los dos imaginó que esa sería su última salida. 

De acuerdo con el croquis elaborado por agentes de tránsito y personal del CTI que atendió el caso, el accidente ocurrió hacia las 2 de la madrugada cuando los jóvenes transitaban por la carrera 20 con calle 43, en el sector de La Cordialidad. 

En ese punto otra motocicleta, en la que se movilizaba Keiber Muñoz, colisionó con ellos y desencadenó el violento impacto. 

Yoselyn y Dylan quedaron tendidos a un costado de la vía, en la parte externa del edificio de Mundo Mujer. Muñoz quedó sobre el asfalto. Los tres presentaban heridas de extrema gravedad. 

Transeúntes y conductores que presenciaron la escena se acercaron para prestar ayuda y alertaron a los servicios de emergencia. Sin embargo, los equipos médicos confirmaron que los adolescentes de 16 y 17 años murieron a causa de la gravedad de las lesiones provocadas por el choque. 

Keiber Muñoz logró ser auxiliado y trasladado a la Clínica La Victoria, donde permanece bajo estricta observación médica y con pronóstico reservado. La tragedia no solo dejó dos vidas apagadas de manera prematura. También volvió a encender la preocupación por los riesgos que enfrentan muchos jóvenes cuando se combinan el alcohol, la velocidad y la imprudencia en las vías. 

Redacción: Alejandro Sandoval

Foto: Alejandro Sandoval