Casa BarranquillaEscalada de asesinatos en abril sugiere nueva fase del conflicto criminal

Escalada de asesinatos en abril sugiere nueva fase del conflicto criminal

El mes de abril cerró con cifras que reflejan un preocupante repunte de la violencia en el departamento del Atlántico, especialmente en Barranquilla y su área metropolitana, donde los homicidios, en su mayoría bajo la modalidad de sicariato, continúan marcando la dinámica de inseguridad.

En total, se registraron 77 asesinatos en Barranquilla y municipios cercanos, lo que representa un incremento significativo frente al mismo periodo de 2025, cuando se reportaron 56 casos. Solo en la capital del departamento ocurrieron 50 homicidios, seguida de Malambo con 12, Soledad con 9, Galapa con 5 y Puerto Colombia con 1.

La situación también se agravó en otros municipios del departamento, donde se contabilizaron 17 muertes violentas, 11 más que en abril del año anterior. Entre los más afectados aparecen Sabanalarga y Sabanagrande, junto con localidades como Baranoa, Polonuevo, Santo Tomás y Ponedera.

Uno de los fenómenos más alarmantes durante este periodo fue el aumento de los dobles homicidios. En total, se documentaron nueve casos en distintos sectores, evidenciando patrones de violencia cada vez más agresivos y coordinados.

Barrios como La Alboraya, Evaristo Sourdís, Las Estrellas, El Ferry, Ciudadela de Paz y El Bosque fueron escenario de estos hechos en Barranquilla, mientras que también se registraron casos en Galapa y en dos sectores de Sabanalarga.

En varios de estos ataques, hombres armados que se movilizaban en motocicletas interceptaron a sus víctimas y abrieron fuego sin mediar palabra, en algunos casos incluso dentro de viviendas o frente a familiares. Las investigaciones apuntan a que muchos de estos crímenes estarían relacionados con disputas entre estructuras criminales por el control del microtráfico, la extorsión y otras rentas ilegales.

Algunos episodios reflejan la crudeza de esta violencia, como el asesinato de parejas dentro de sus casas, ataques en espacios públicos o persecuciones a plena vía que terminan con múltiples víctimas fatales.

Las autoridades han señalado que estas acciones responden, en gran medida, a retaliaciones y ajustes de cuentas entre grupos delincuenciales, lo que explicaría la recurrencia de ataques con más de una víctima en un mismo hecho.

El balance deja en evidencia que la violencia no solo se mantiene, sino que se intensifica, con un patrón que sigue golpeando tanto a zonas urbanas como rurales del Atlántico, mientras crece la preocupación entre la ciudadanía por la falta de contención efectiva frente a estos hechos.

Redacción: judiciales

Foto: Noticias Coopercom