Casa AtlánticoCampo de la Cruz vuelve a cantar en versos: regresa el Festival de la Décima Improvisada

Campo de la Cruz vuelve a cantar en versos: regresa el Festival de la Décima Improvisada

El municipio de Campo de la Cruz, conocido como La Perla del Sur, se alista para reencontrarse con una de sus tradiciones más representativas: el XVIII Festival de la Décima Improvisada 2026, que se realizará los días 8 y 9 de mayo en la plaza principal, a partir de las 6:00 p. m.

El evento marca el regreso de un espacio cultural profundamente ligado a la identidad del territorio, donde la palabra improvisada se convierte en memoria, creatividad y encuentro comunitario. Durante dos noches, decimeros y amantes de la tradición oral se reunirán para celebrar un arte que ha narrado la historia del Caribe a través del verso.

Organizado por la Alcaldía de Campo de la Cruz, con el apoyo de la Gobernación del Atlántico, la Fundación de la Décima Improvisada (Fúndica), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Universidad Simón Bolívar, el festival reunirá a 21 concursantes y cerca de 1.100 visitantes provenientes del Atlántico, Bolívar, Magdalena y otras regiones del país.

Para el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, la décima improvisada representa una expresión esencial de la identidad caribeña, capaz de mantener viva la memoria colectiva y transmitir saberes entre generaciones. En esa misma línea, desde el departamento se reiteró el respaldo institucional a iniciativas que fortalecen el patrimonio cultural y proyectan el talento regional.

Desde la administración municipal, la alcaldesa Vanessa Torres destacó que el festival simboliza el alma cultural de Campo de la Cruz y su regreso representa la recuperación de una tradición que permaneció ausente durante más de dos décadas. “En Campo de la Cruz se respira décima”, afirmó, al resaltar el papel de esta manifestación como una forma de contar la vida cotidiana, recordar la historia y resistir desde la cultura.

Los propios cultores coinciden en la importancia del encuentro. Para el decimero Lisandro Polo, el festival permite preservar la identidad y la memoria del territorio, mientras que Luis Suárez Suárez lo describe como un punto de convergencia donde los verseadores comparten conocimientos y demuestran que la improvisación continúa vigente.

Homenaje a un maestro del verso

Esta edición rendirá homenaje a Eduardo Páez Martínez, reconocido repentista, verseador y escritor, cuyas composiciones se distinguieron por su elegancia literaria y su profundo conocimiento histórico. En reconocimiento a su legado, la tarima principal llevará su nombre, reafirmando el valor de quienes han construido la tradición decimera en el Caribe.

Programación entre memoria y tradición

La agenda del festival combinará reflexión académica, narración oral y presentaciones artísticas. El 8 de mayo se realizará el conversatorio “La décima improvisada: situación actual en Colombia”, mientras que el 9 de mayo la plaza principal será escenario de cuentería, muestras culturales, actos conmemorativos y la premiación final de los participantes.

Una tradición nacida del pueblo

El origen del festival se remonta a la década de 1970, cuando durante una celebración campesina un grupo de habitantes comenzó a improvisar versos tras una presentación teatral que no logró conectar con el público. Aquella espontaneidad, recordada como un momento fundacional, reveló que la décima era la verdadera expresión cultural del municipio.

A partir de esa experiencia, líderes culturales formalizaron el evento en 1980, organizando los primeros encuentros con recursos comunitarios y convocatorias hechas con megáfono y aportes casa a casa. Con el tiempo, el festival alcanzó reconocimiento regional y se integró a las fiestas patronales de San José, consolidándose como uno de los escenarios más importantes para la décima improvisada en el Caribe.

Tras varios años de ausencia, el regreso del festival representa hoy un acto de recuperación cultural y reafirma la vigencia de una tradición declarada patrimonio cultural del Atlántico.