Lo que en algún momento era sinónimo de miedo y zozobra, hoy es alegría e ilusión, esto gracias a la transformación de distintos espacios en la ciudad que antes fueron espacios azotados por arroyos y ahora son parques lineales.

La apuesta de ciudad que va más allá de la canalización de los arroyos busca que las comunidades cuenten con espacios de esparcimiento y disfrute y que las lluvias no sean un impedimento para vivir cómodamente. Espacios como el Malecón de Rebolo, el parque Los Canosos o el bulevar de Caribe Verde se han convertido en espacios de convivencia ciudadana, recreación y deporte, lo que ha dejado como un lejano recuerdo esos arroyos y aguas estancadas.
“Lo que antes eran zonas de riesgo, focos de contaminación y barreras físicas dentro de los barrios, hoy comienzan a convertirse en parques lineales, senderos, plazoletas y corredores de movilidad pensados para el disfrute ciudadano. Esta visión de ciudad ha permitido que obras de ingeniería hidráulica evolucionen hacia proyectos de renovación urbana con impacto social y ambiental”, comentó el alcalde Alejandro Char
Desde la alcaldía distrital resaltan que este tipo de obras no solo dan seguridad a los barrios, sino que valorizan estos sectores, e invitan a que los ciudadanos se apropien de sus espacios. Además, se afirma que esto les permite a los barranquilleros vivir en tranquilidad, tanto en época de lluvia como en época de sequía.
“De arroyos que ocasionaron estragos en los barrios, le estamos dando paso a nuevos espacios públicos pensados para promover el encuentro de las familias. Así cambiamos la realidad de los ciudadanos, con espacios más seguros, cómodos y que les permiten vivir en tranquilidad y sin el temor de sufrir por los caudales, especialmente en época de invierno. Juntos, con la comunidad, construimos estos espacios que dignifican”, afirmó el mandatario.
Además de la eliminación de los arroyos, estos espacios han sido tomados como espacios de formación comunitaria, transformando el tejido social y enfocando el desarrollo estructural de los barrios. Permitiendo mejorar los entornos, combatiendo la delincuencia y abriendo nuevos caminos para los jóvenes barranquilleros, quienes crecen en mejores barrios.
