En el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica, la ciudad de Barranquilla reafirmó su compromiso con la protección ambiental y el fortalecimiento de una infraestructura verde que le permita enfrentar los efectos del cambio climático y fenómenos extremos como El Niño y el llamado Superniño.

La estrategia impulsada por el alcalde Alejandro Char contempla programas de arborización, recuperación de bosques urbanos y mantenimiento ambiental integral, con el objetivo de consolidar una ciudad más sostenible, resiliente y amigable con la biodiversidad.
“El desarrollo de la ciudad va en línea con el cuidado del medioambiente. Los bosques urbanos, los parques y las zonas verdes recuperadas representan mucho más que el paisajismo. Son ecosistemas vivos que protegen especies, regulan el ambiente y ayudan a construir una ciudad más resiliente frente al cambio climático”, manifestó el mandatario.
Actualmente, a través del programa Siembra+, el Distrito realiza mantenimiento a cerca de 200.000 árboles distribuidos en parques, corredores viales, espacios públicos y bosques urbanos de la ciudad. Barranquilla cuenta hoy con cinco bosques urbanos que funcionan como refugios naturales para aves, insectos y especies representativas del Caribe colombiano, además de contribuir a la captura de carbono y la reducción de temperaturas.
Entre ellos se destacan el Bosque Urbano Ciudad Caribe, con especies como almendros y ceibas blancas; el Bosque Urbano Suroccidente El Pueblito; el Bosque Urbano Hogar Caribe, ubicado entre Villas de San Pablo y Caribe Verde; el Bosque Urbano Rodadero, en Miramar; y el Bosque Urbano Miramar, con especies resistentes a condiciones costeras.
A estos espacios se suma el Bosque Urbano Arroyo El Country – Batallón, fortaleciendo la red ecológica urbana de la ciudad. Cada bosque alberga entre 2.500 y 6.000 árboles, dependiendo de su extensión y diseño paisajístico.
La administración distrital también resaltó los avances del programa ‘Todos al parque’, mediante el cual se han recuperado 367 espacios públicos equivalentes a más de 1,9 millones de metros cuadrados. Muchos de estos parques cuentan con amplia cobertura vegetal y árboles frutales que sirven de hábitat y alimento para distintas especies.
La Alcaldía explicó que la biodiversidad urbana cumple un papel clave en la mitigación de los efectos del cambio climático, especialmente ante fenómenos como el Superniño, que pueden provocar altas temperaturas, sequías y estrés hídrico.
Los bosques urbanos ayudan a disminuir la sensación térmica, conservar la humedad y mejorar la calidad del aire en sectores altamente urbanizados. Según el alcalde Char, en zonas arborizadas la temperatura puede reducirse hasta en 6 grados. Además, destacó que el Distrito no solo adelanta jornadas de siembra, sino también labores permanentes de riego, poda, fertilización y monitoreo para garantizar la sostenibilidad de estos ecosistemas urbanos.
