Distrito pone en marcha un plan de prevención frente a la temporada de huracanes de 2026 en el océano Atlántico y la posible llegada simultánea del fenómeno de El Niño, condiciones climáticas que podrían alterar el comportamiento habitual del clima y aumentar los riesgos asociados a incendios forestales, sequías, altas temperaturas y afectaciones en viviendas e infraestructura de servicios públicos.
Según los pronósticos emitidos por el Ideam, la Dimar y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, existe entre un 62 % y un 82 % de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se consolide a partir del mes de junio, incrementándose progresivamente hasta alcanzar cerca del 96 % hacia finales del año. Las autoridades advierten que este evento climático podría alcanzar una intensidad entre fuerte y muy fuerte.
Aunque la temporada de huracanes en el océano Atlántico se extiende habitualmente entre el 1 de junio y el 30 de noviembre y Barranquilla no suele recibir impactos directos de ciclones tropicales, históricamente la ciudad sí ha experimentado efectos indirectos como fuertes lluvias, tormentas eléctricas, incremento de vientos y emergencias en sectores vulnerables.
Las autoridades señalaron que la coincidencia entre la temporada ciclónica y el fenómeno de El Niño podría generar una reducción considerable de las lluvias, aumento de las temperaturas y períodos prolongados de sequía, acompañados de vientos secos que elevarían significativamente el riesgo de incendios forestales en distintas zonas del Distrito.
Ante este panorama, la Oficina de Gestión del Riesgo de la Alcaldía de Barranquilla anunció que mantendrá monitoreo permanente sobre la evolución de las condiciones climáticas y reiteró el llamado a la ciudadanía para adoptar medidas preventivas y trabajar de manera conjunta con las autoridades frente a los efectos del cambio climático.
Entre las principales recomendaciones entregadas a la comunidad se encuentran asegurar techos, láminas y objetos que puedan desprenderse por los fuertes vientos, revisar las instalaciones eléctricas para evitar sobrecargas, abstenerse de realizar quemas de basura o vegetación y evitar fogatas o actividades que generen chispas en zonas secas.
Asimismo, las autoridades recomendaron podar árboles cercanos a viviendas o redes eléctricas y reportar oportunamente árboles inclinados, cables en mal estado o acumulación de residuos que puedan representar un riesgo durante la temporada climática.
