La captura de tres adolescentes señalados de participar en un doble homicidio ocurrido en Puerto Colombia volvió a poner sobre la mesa una problemática que preocupa cada vez más a las autoridades: la creciente vinculación de menores de edad a estructuras delincuenciales que operan en el Atlántico.
La Policía Nacional confirmó la desarticulación del grupo delincuencial común organizado conocido como “Los del Pueblo”, una estructura que, según las investigaciones, estaría involucrada en delitos como homicidio, extorsión y porte ilegal de armas de fuego en ese municipio.
Durante el operativo fueron aprehendidos tres adolescentes identificados con los alias de “Jhon”, “Yeiner” y “Matiu”, quienes son investigados por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y receptación.
De acuerdo con la investigación adelantada por la Seccional de Investigación Criminal durante cuatro meses, los menores estarían relacionados con el asesinato de dos hombres ocurrido el pasado 24 de enero de 2026. Las labores judiciales incluyeron entrevistas, inspecciones al lugar de los hechos y actividades de vecindario que permitieron establecer su presunta participación en el crimen.
La principal hipótesis de las autoridades apunta a que el doble homicidio estaría relacionado con disputas por el control de rentas ilegales entre organizaciones delincuenciales. Según el expediente investigativo, el crimen habría sido consecuencia de enfrentamientos por actividades asociadas a economías criminales que siguen generando violencia en varios sectores del área metropolitana.
El caso adquiere especial relevancia porque los presuntos responsables son menores de edad. Para investigadores y analistas de seguridad, este fenómeno refleja cómo las estructuras criminales continúan reclutando adolescentes para ejecutar actividades relacionadas con homicidios, cobro de extorsiones, tráfico de estupefacientes y vigilancia de territorios.
Las autoridades han advertido en repetidas ocasiones que los grupos delincuenciales encuentran en los jóvenes un objetivo estratégico debido a su facilidad para ser instrumentalizados y a los beneficios jurídicos que existen dentro del sistema de responsabilidad penal para adolescentes.
La situación también evidencia un cambio en las dinámicas del crimen organizado. Cada vez es más frecuente encontrar menores involucrados en hechos violentos que anteriormente eran ejecutados por integrantes con mayor trayectoria dentro de las organizaciones criminales.
La estructura desarticulada era señalada de tener injerencia en Puerto Colombia y, según las investigaciones, estaría bajo el liderazgo de alias “Salchichón”. Las autoridades consideran que la captura de los tres adolescentes representa un golpe importante contra las actividades ilegales que venía desarrollando este grupo en la zona.
Mientras avanza el proceso judicial, el caso vuelve a abrir el debate sobre la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y protección para evitar que más menores terminen siendo utilizados por organizaciones criminales que encuentran en la juventud uno de sus principales instrumentos para mantener el control de las rentas ilegales y la violencia en el departamento.
Redacción: Alejandro Sandoval
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