Un ataque armado ocurrido la noche de este jueves frente a la discoteca Pikería, en el norte de Barranquilla, dejó gravemente herido al guarda de seguridad del establecimiento y abrió una investigación marcada por un detalle que llama la atención de las autoridades: nadie escuchó las detonaciones.
Los hechos se registraron pasadas las 8:30 de la noche en la carrera 46 con calle 84, una zona de alta afluencia de personas. Según las primeras versiones, varios ciudadanos esperaban para ingresar al establecimiento cuando hombres armados llegaron hasta el lugar y uno de ellos disparó contra el trabajador de seguridad.
La víctima cayó herida frente al local mientras los atacantes escapaban rápidamente del sector. Minutos después fue trasladada a un centro asistencial cercano, donde permanece bajo observación médica. Su pronóstico es reservado.
Lo que más intriga a los investigadores es que numerosos testigos aseguraron haber visto el ataque, pero afirman no haber escuchado los disparos. Por esa razón, una de las principales hipótesis apunta a que los responsables habrían utilizado un arma equipada con silenciador para evitar llamar la atención y facilitar la huida.
A pesar de ello, varias personas que se encontraban en el sitio alcanzaron a observar parte de lo ocurrido y ya entregaron información a las autoridades para ayudar a reconstruir la secuencia de los hechos.
Mientras avanzan las labores de policía judicial, los investigadores intentan establecer cuál era el verdadero objetivo del atentado. No se descarta que el ataque estuviera dirigido contra el guarda de seguridad, contra alguna persona que se encontraba esperando para ingresar al establecimiento o incluso contra el negocio en sí.
Las autoridades recopilan videos de cámaras de seguridad de la zona y testimonios de testigos para identificar a los responsables y esclarecer los móviles de un hecho que generó preocupación entre comerciantes y visitantes de uno de los sectores más concurridos de Barranquilla.
Redacción: judiciales
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