El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, expresó su profunda preocupación por el tenso ambiente político que atraviesa Colombia a pocos días de los comicios presidenciales. A juicio del mandatario local, el discurso del presidente Gustavo Petro ha sido un factor determinante en el aumento de la polarización y la hostilidad en el país. Char sostuvo que, a lo largo de la actual administración nacional, la capital del Atlántico no solo ha carecido del apoyo esperado, sino que se ha visto directamente perjudicada por diversas decisiones del Gobierno central, lo que ha frenado proyectos clave para el desarrollo regional.

Entre los problemas mencionados, el alcalde enfatizó la pérdida de oportunidades históricas para la ciudad, como la realización del Gran Premio de la Fórmula Uno y la sede de los Juegos Panamericanos, sumado a la reducción de recursos esenciales destinados al Programa de Alimentación Escolar (PAE). En materia de orden público, Char lanzó una dura alerta al asegurar que cerca del 80 % del territorio nacional se encuentra bajo la influencia de grupos armados ilegales. Ante este panorama, planteó la urgencia de fortalecer el sistema judicial y criticó severamente al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), entidad que calificó de corrupta y corresponsable de la crisis estructural de seguridad.
Asimismo, el mandatario barranquillero cuestionó el cumplimiento de las promesas del Gobierno Nacional en materia educativa y denunció la total ausencia de aportes estatales para la operación de la Policía Nacional en la ciudad. Frente a este abandono institucional, Char destacó que ha sido el esfuerzo de los propios ciudadanos, a través del pago oportuno de sus impuestos, lo que ha financiado la infraestructura de seguridad, las grandes obras públicas y los programas sociales que hoy sostienen a la capital del Atlántico.
Estas declaraciones del mandatario local no solo reflejan una fractura institucional profunda, sino que también encienden el debate sobre el centralismo y la distribución de recursos en las regiones más importantes de Colombia. Al exponer de manera tan cruda las deficiencias en seguridad y el freno a los macroproyectos deportivos y sociales, Char se posiciona como una de las voces de oposición regional más contundentes frente a la gestión de la Casa de Nariño, elevando la temperatura política en un momento crucial para el futuro inmediato del país.
Finalmente, el pronunciamiento del alcalde deja en el aire un desafío complejo para la administración central, que deberá responder a los cuestionamientos sobre el manejo del Inpec y la inversión en el Caribe. En el contexto de la recta final de la campaña presidencial, el reclamo de Barranquilla resuena como un llamado de atención de los entes territoriales que exigen mayor autonomía, garantías de seguridad y el cumplimiento de las promesas gubernamentales en las regiones, las cuales reclaman no ser relegadas por las tensiones ideológicas de la capital.
Foto: Emisora Atlantico
