Socorristas continúan trabajando contra el reloj en la búsqueda de decenas de miles de personas desaparecidas en Venezuela, más de tres días después de los devastadores terremotos consecutivos que sacudieron el país.

Más de 1.400 personas han muerto y más de 3.200 han resultado heridas, según los datos preliminares proporcionados por las autoridades.
El sábado en la noche, la presidenta encargada Delcy Rodríguez informó que 24 países habían enviado asistencia y 2.741 socorristas para ayudar en los operativos de búsqueda.
Ya han pasado las 72 horas cruciales, tras las cuales baja la probabilidad de encontrar sobrevivientes.
Sin embargo, ha habido algunos rescates exitosos, como el de un niño de 11 años fue extraído con vida de entre las ruinas de un edificio el sábado por una unidad especializada de Colombia, tras una operación de cinco horas.
El menor fue hallado consciente y con una fractura en el brazo, después de pasar tres días bajo los escombros. El viernes en la madrugada un bebé recién nacido y su madre habían sido rescatados de un edificio colapsado.
Este domingo, hablando desde la ventana del Palacio Apostólico en el Vaticano, el papa León XIV expresó “gratitud y aliento” a los que colaboran en los rescates y la asistencia, y envió un mensaje a los venezolanos.
“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales”, dijo el sumo pontífice en español.
