La violencia volvió a irrumpir en un hogar barranquillero. Un joven universitario de 23 años fue asesinado a tiros luego de que dos hombres armados ingresaran a su vivienda, en el barrio Montecristo, en un hecho que mantiene bajo investigación a las autoridades y que vuelve a encender las alarmas por la inseguridad que atraviesa Barranquilla y su área metropolitana.
La víctima fue identificada por la Policía Metropolitana como Mateo de la Cruz Mocoso, estudiante de octavo semestre de Instrumentación Quirúrgica y residente en la vivienda donde ocurrió el ataque, ubicada en la calle 50 con carrera 56-16. De acuerdo con el reporte oficial, el crimen se registró hacia las 11:30 de la noche del domingo 28 de junio.
Según la información recopilada por los investigadores, dos hombres armados irrumpieron en la residencia, intimidaron al joven y lo despojaron de sus pertenencias. Posteriormente le dispararon en repetidas ocasiones antes de escapar del lugar. Familiares y vecinos auxiliaron a Mateo y lo trasladaron de urgencia a la Clínica del Norte, sede Prado, donde ingresó sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
El informe forense indica que el universitario recibió múltiples impactos de bala: una herida en la región auricular, dos en la región frontal, una en la región occipital, dos en el tórax y una más en la región parietal. En la escena del crimen, peritos judiciales recolectaron dos vainillas que serán sometidas a análisis balísticos como parte de la investigación.
Las autoridades informaron que Mateo de la Cruz Mocoso no registraba antecedentes judiciales ni anotaciones en el sistema del INPEC, por lo que, hasta el momento, no existe una hipótesis definida sobre los móviles del homicidio. Aunque el caso quedó clasificado inicialmente bajo la modalidad de sicariato, los investigadores no descartan ninguna línea de investigación, incluida la posibilidad de que el ataque haya ocurrido durante un aparente hurto.
Unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJÍN) adelantan entrevistas con habitantes del sector, personal médico que atendió a la víctima y vecinos del lugar. Además, realizan labores de vecindario y la verificación de cámaras de seguridad instaladas en la zona, con el propósito de reconstruir la ruta de escape de los responsables y establecer qué motivó el asesinato del joven.
El crimen ha causado consternación entre familiares, amigos y miembros de la comunidad universitaria, que hoy lamentan la muerte de un estudiante cuya vida fue truncada en el interior de su propia casa. Entretanto, las autoridades mantienen las investigaciones para identificar y capturar a los responsables de este nuevo hecho de sangre que vuelve a poner en evidencia el complejo panorama de seguridad que enfrenta Barranquilla.
Redacción: judiciales
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