Con el objetivo de saldar una deuda histórica en materia de servicios públicos y blindar la seguridad energética del sur del departamento, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, encabezó una mesa de trabajo junto a la empresa Air-e Intervenida para presentar formalmente el proyecto de una nueva subestación eléctrica en este municipio.
La iniciativa busca erradicar de forma definitiva los recurrentes problemas de inestabilidad y fluctuaciones que han afectado la calidad de vida de la subregión durante años. Según el mandatario, la obra no solo estabilizará el servicio residencial, sino que proveerá el potencial energético necesario para apalancar el desarrollo industrial, comercial y agropecuario de la zona.
Actualmente, el suministro de Santa Lucía depende de interconexiones provenientes de municipios vecinos como Manatí, Suan o Campo de la Cruz, un esquema que satura las líneas y genera fallas constantes.
“Se requiere una solución integral que ofrezca mayor potencia y capacidad. Agradecemos la disposición de la Alcaldía de Santa Lucía para entregar el lote donde se construirá esta infraestructura. Con esta primera etapa provisional del proyecto, habrá una mejora inmediata del servicio, mientras avanzamos con paso firme hacia la infraestructura definitiva”, explicó el gobernador Verano.
El proyecto contempla la construcción de la subestación definitiva Santa Lucía 34.5/13.8 kV, la cual proyecta una inversión estimada de $23.000 millones de pesos.
La propuesta técnica ya fue radicada ante la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME). Las proyecciones oficiales apuntan a que, una vez la entidad viabilice los recursos públicos del FAER, la subestación definitiva entraría en operación en un plazo aproximado de año y medio, transformando por completo la infraestructura eléctrica de la subregión.
