La disputa por los límites entre Puerto Colombia y Barranquilla vuelve a estar sobre la mesa y esta vez tiene como protagonista un informe del Instituto Geográfico Agustín Codazzi que propone una nueva línea divisoria entre ambos territorios.
El documento fue presentado ante las comisiones de ordenamiento territorial del Senado y plantea modificaciones sobre el límite que actualmente genera controversia, incluyendo sectores como Villa Campestre y el Corredor Universitario, una zona de alto valor urbanístico, comercial y económico.
La propuesta provocó una respuesta inmediata desde Puerto Colombia. El alcalde Plinio Cedeño salió a defender la autonomía del municipio y aseguró que, pese al contenido del informe, Puerto Colombia no ha perdido formalmente ningún espacio de su territorio.
“No hemos perdido ni un centímetro de nuestro territorio”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que el municipio mantiene el control y la autonomía administrativa, jurídica, histórica, geográfica, fiscal y financiera sobre sus sectores.
Cedeño también insistió en que el documento del IGAC no constituye todavía una decisión definitiva, sino un insumo que deberá ser estudiado y debatido por el Congreso de la República, donde cada una de las partes podrá presentar sus argumentos.
Desde Puerto Colombia, la posición continúa siendo la misma que el municipio ha sostenido durante más de tres décadas. No ceder los territorios que considera que histórica, geográfica y jurídicamente le pertenecen.
El alcalde aseguró además que seguirá defendiendo la jurisdicción sobre estas zonas y envió un mensaje de tranquilidad a los habitantes del municipio, al tiempo que confió en que la discusión en el Congreso tenga en cuenta los argumentos de Puerto Colombia.
La controversia, por ahora, no está cerrada. El informe del IGAC abre una nueva discusión sobre una frontera que durante años ha generado diferencias entre Puerto Colombia y Barranquilla, especialmente por el crecimiento urbano y el desarrollo económico de sectores estratégicos.
Ahora será el Congreso el encargado de estudiar los argumentos de ambas partes y avanzar en la definición de una disputa territorial que va mucho más allá de una línea en un mapa.
Porque detrás de esos límites están el control administrativo, los recursos, los impuestos, el desarrollo urbano y el futuro de una de las zonas con mayor crecimiento del área metropolitana. Y mientras el debate apenas comienza en el Congreso, Puerto Colombia deja claro que no está dispuesto a entregar el territorio que asegura haber defendido durante más de 30 años.
Redacción: judiciales
