El Distrito de Barranquilla alcanzó un triunfo legal y técnico trascendental en la histórica disputa limítrofe que sostenía con el municipio de Puerto Colombia. La ratificación definitiva de los límites territoriales a favor de la capital del Atlántico se dio tras la presentación del informe final de deslinde por parte del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) ante el Congreso de la República, respaldado firmemente por dos fallos del Consejo de Estado.

El pronunciamiento del organismo técnico acoge cerca del 90% de las tesis expuestas por Barranquilla, lo que representa la recuperación de unas 1.036 hectáreas estratégicas. Entre los sectores reincorporados destacan zonas de alto impacto como el Corredor Universitario, Villa Campestre y Ciudad Mallorquín, además de hitos naturales y turísticos emblemáticos como la ciénaga de Mallorquín y la playa de Puerto Mocho, sobre los cuales el municipio vecino mantenía pretensiones.
El sustento judicial de esta decisión radica en la anulación por parte del Consejo de Estado de las ordenanzas departamentales aprobadas en 1999 y 2010, las cuales pretendían segregar dichos terrenos de la jurisdicción distrital de forma irregular. Con la invalidez de esas normas, recobraron vigencia legal la Ordenanza 30 de 1913 y el Acto Legislativo 01 de 1993, marcos jurídicos que han definido las fronteras de la ciudad por más de medio siglo.
Tras la notificación oficial, el alcalde Alejandro Char celebró la resolución del diferendo a través de sus redes sociales, asegurando que esta delimitación permitirá proyectar la oferta institucional y los modelos de gestión distrital hacia estas comunidades. El mandatario enfatizó que el fallo habilita formalmente la ejecución de recursos locales en infraestructura vial, seguridad, espacio público, parques e iluminación en sectores densamente poblados que requerían atención urgente.
Durante un recorrido por el sector de Villa Campestre, el mandatario distrital reiteró su compromiso de iniciar una intervención integral para integrar plenamente estas zonas al desarrollo urbano de la capital. La reincorporación beneficiará de forma directa a un importante conglomerado institucional, que abarca colegios, centros comerciales y sedes de educación superior como las universidades del Norte, del Atlántico, Libre y Sergio Arboleda.
Con la remisión formal de las actas al Poder Legislativo, Barranquilla pone fin a varias décadas de ambigüedad limítrofe. El cierre de esta controversia técnica y jurídica abre el camino para una planificación urbana unificada, garantizando estabilidad jurídica para el desarrollo inmobiliario y comercial de una de las zonas de mayor valorización del área metropolitana.
Foto: Alcaldía de Barranquilla
