El Batallón Paraíso, sobre la icónica Vía 40, se convirtió este martes en el epicentro de la diplomacia continental. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, arribó a la sede alterna de la presidencia en la capital del Atlántico para concretar un esperado e histórico encuentro bilateral con el presidente Abelardo De la Espriella, en una visita que capta la atención del escenario político internacional.
La jornada diplomática inició a la 1:12 p.m. con la llegada del jefe de la diplomacia estadounidense al aeropuerto de carga de Barranquilla. Rubio descendió de la aeronave en compañía de su esposa, Jeanette Dousdebes Rubio, donde fue recibido en pista por una comitiva de alto nivel integrada por el canciller Omar Bula y la embajadora de Colombia en Washington, María Consuelo Araújo, a la que también se unieron el alcalde Alejandro Char y el gobernador Eduardo Verano.
Al hacer su entrada oficial a la sede presidencial en la ciudad, el alto funcionario de la Casa Blanca fue objeto de un imponente recibimiento con honores militares. El despliegue ceremonial marcó la antesala de una agenda estratégica orientada a fortalecer los lazos diplomáticos entre ambas naciones y coordinar acciones conjuntas de alto impacto.
En el centro del diálogo tras puertas cerradas se ubica la agenda de seguridad regional. Ambos gobiernos centrarán sus esfuerzos en delinear nuevas estrategias para combatir frontalmente el narcotráfico y el narcoterrorismo, priorizando la estabilidad hemisférica y la consolidación de alianzas frente a las amenazas comunes que enfrenta la región.
Foto y texto: Yuraine Rambal
