En una jornada marcada por un emotivo acto de conservación ambiental, la Gobernación del Atlántico oficializó el comienzo de los trabajos de construcción del nuevo Ecoparque Lineal de Sabanagrande. El proyecto contempla la intervención de 5.843 metros cuadrados ubicados estratégicamente en la cabecera municipal, sobre la carrera 12 entre calles 7 y 11, con el propósito de convertir un terreno subutilizado en un pulmón verde y punto neurálgico para la convivencia ciudadana.

Con una inversión que supera los 6.700 millones de pesos, la infraestructura integrará equipamientos para el deporte, la recreación y la cultura. Al respecto, el secretario general de la Gobernación del Atlántico, Pedro Lemus, destacó la relevancia social de la obra: “Este proyecto busca recuperar un área para ponerla al servicio de la comunidad y generar un lugar de encuentro para niños, jóvenes, familias y adultos mayores”, asegurando que la intervención revalorizará el entorno urbano del municipio.
La obra responde a una necesidad histórica en la población, fundamentada en un diagnóstico oficial que reveló que el 85,7 % de la comunidad local equivalente a unas 6.120 personas carecía de acceso efectivo a escenarios recreativos y culturales. Frente a este panorama, el alcalde de Sabanagrande, Darwin Rosales, celebró el respaldo departamental e hizo un llamado a la apropiación social: “Invitamos desde ya a todo Sabanagrande a preservar este espacio, que se tenía que lograr y se logró con gestión administrativa”.
En el ámbito cultural, el complejo contará con una concha acústica de 344,72 metros cuadrados, dotada con un escenario de 170 metros cuadrados e infraestructura para albergar a 95 personas en tarima.
Adicionalmente, el diseño contempla una plaza principal de 936 metros cuadrados diseñada para recibir a más de 1.100 asistentes en eventos masivos y encuentros comunitarios.
La oferta deportiva y de esparcimiento estará constituida por una cancha de fútbol de 820 metros cuadrados y un gimnasio biosaludable de 204 metros cuadrados equipado con siete máquinas de entrenamiento. El diseño arquitectónico se complementará con dos amplias zonas de descanso que abarcan más de 700 metros cuadrados integrados al paisaje natural, garantizando un entorno seguro y accesible para el disfrute de las familias sabanagranderas.
Foto: Gobernación del Atlántico
