Lo que comenzó a los 9 años con un pequeño caldero y las enseñanzas de su familia, hoy se convirtió en una pasión que Cindy Osorio lleva con orgullo a las cocinas de Polonuevo.
La matrona, reconocida por su experiencia y tradición culinaria, fue escogida como homenajeada en la VI edición del Festival del Cerdo y la Yuca que se celebrará este fin de semana en la población.
Inició acompañando a su padre en la cría y venta de cerdo y hoy lidera con entusiasmo la preparación de platos típicos como ceviches, sopas, arroz, carimañolas, hallacas de cerdo, enyucados, rosquetes y el batido de yuca.
Su historia con la cocina comenzó cuando apenas era una niña. Mientras su madre ejercía el oficio de modista, Cindy se acercaba hasta la casa de su abuelo para observar y preguntar cómo preparar los alimentos.
“Yo empecé a cocinar desde los 9 años, cuando mi mamá ejercía su oficio de modista y al lado estaba la casa de mi abuelo, donde todos los días iba con mi calderito a preguntar cuánta agua tenía que echarle a la olla para empezar a hacer la comida”, recordó Osorio a www.noticiascoopercom.co
A los 11 años continuó aprendiendo de su abuela materna, observando cada preparación y apropiándose de esos secretos que con el tiempo se convertirían en parte de su propia identidad culinaria. A los 14 años ya estaba cocinando para las ocho personas de su hogar y, actualmente, asegura que puede preparar alimentos para hasta 150 comensales.
Para Cindy, cada una de esas experiencias fue una enseñanza que le permitió entender que en la cocina, al igual que en la vida, siempre hay algo nuevo por aprender.
“Con el tiempo uno va aprendiendo muchas cosas y, desde niña, fui aprendiendo poco a poco. Incluso con el negocio de mi papá, que era de comida rápida, picando los embutidos y las verduras”, contó.
Ahora, esa experiencia también la transmite a las nuevas generaciones, especialmente a los jóvenes, a quienes invita a aprender diferentes oficios y a no limitarse a una sola habilidad.
Su pasión por la cocina, además, ya comenzó a heredarse dentro de su propia familia. Una de sus hijas, de 17 años, ha seguido sus pasos y, según Cindy, ya tiene un nivel de preparación muy similar al suyo.
Para ella, cocinar no se trata únicamente de preparar alimentos, sino de hacerlo con dedicación, disfrutar el proceso y mantener viva una tradición familiar.
“La cocina es pasión, de disfrutar, de hacerlo con ganas y de enseñar”, expresó.
En esta edición del festival, Cindy también tendrá la oportunidad de sorprender a los asistentes con preparaciones que combinan la tradición con nuevas propuestas gastronómicas.
Entre las novedades estarán las hayacas de yuca, tacos de yuca con cerdo, arepas, guandules secos con chicharrón y un arroz de coco estilo cubano con cerdo, además de otras preparaciones pensadas para distintos gustos.Escrito y foto: Mateo Rueda Gómez
