Un millonario hurto tiene en alerta al sector ganadero del Atlántico, luego de que delincuentes armados ingresaran a una finca del corregimiento de Caracolí, en jurisdicción de Malambo, y se llevaran 60 cabezas de ganado, maquinaria ordeñadora, un transformador y varios camiones.
El hecho ocurrió la tarde del jueves 8 de octubre en la finca Villa Inés, de propiedad del empresario agropecuario Edgar Orozco, quien denunció lo sucedido.
Según el relato del productor, los responsables ingresaron al predio alrededor de las 6:00 p. m. y, durante las horas siguientes, sacaron buena parte de los elementos que hacen parte de la operación ganadera. La magnitud del robo representa pérdidas económicas millonarias y habría afectado el funcionamiento productivo de la finca.
La forma en que se habría ejecutado el hurto también encendió las alarmas entre los ganaderos, que cuestionan cómo varios vehículos cargados con animales pueden movilizarse por las carreteras sin que se detecten posibles irregularidades en el transporte.
“Se están burlando de los controles de la Policía; necesitamos medidas de fondo y unión privada”, manifestó Orozco durante la entrevista, al reclamar acciones que permitan prevenir nuevos casos y ubicar a los responsables.
Ganaderos piden reforzar los controles
El caso reavivó la preocupación del gremio por el abigeato y otros hurtos que afectan a productores rurales del departamento. De acuerdo con las denuncias del sector, la problemática no estaría limitada a las grandes explotaciones ganaderas, sino que también impactaría a pequeños propietarios en municipios como Ponedera.
Ante este panorama, los productores hicieron un llamado a la Policía del Atlántico y al grupo de Carabineros para que fortalezcan los controles en las vías y coordinen acciones con el sector privado para identificar y desarticular las estructuras dedicadas al robo de ganado y maquinaria agrícola.
Orozco cuestionó que, según su planteamiento, los responsables puedan transportar cinco o seis camiones cargados de animales sin encontrar puestos de control que verifiquen la procedencia del ganado y la documentación correspondiente.
Por ahora, el hurto denunciado en Villa Inés pone nuevamente sobre la mesa la seguridad en las zonas rurales del Atlántico y la necesidad de establecer mecanismos de vigilancia que dificulten el traslado y la comercialización de animales robados. Las circunstancias del caso y la identidad de los responsables deberán ser establecidas por las autoridades.
Redacción: judiciales
