El último presidente de la desaparecida Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov y padre de la perestroika, falleció este martes 30 de agosto a los 91 años tras una enfermedad grave y prolongada. La noticia fue confirmada por el Hospital Clínico Central, donde se encontraba hospitalizado.
Gorbachov, estuvo al frente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en el año de 1995 y gracias a su labor en la llamada ‘guerra fría’, las situaciones entre el bloque soviético y Estados Unidos fueron cambiando para evitar una tercera guerra judicial entre esta grandes potencias.
Esta labor milimétrica dio fin a las grandes tensiones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética y dicho conflicto pudo terminar sin derramamiento de una gota de sangre.
Por su gran labor de mediador Gorbachov recibió el Premio Nobel de la Paz en 1990, pero a pesar de esta gran labor el dirigente ruso no pudo evitar que la otrora gran potencia mundial de la Unión Soviética sufriera un colapso económico tras la apertura del bloque comunista a occidente.
Gorbachov laboró como secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética desde 1985 hasta 1991 y fue uno de los grandes impulsores de la Rusia Moderna
Su carrera burocrática terminó en 1991, cuando le tocó dimitir después que se realizó el acuerdo de disolución realizado con Bielorrusia y Ucrania, con situación tan tensa él dimitió y se retiró de toda vida política en su país.
Escrito: Alexander Lewis Delgado.
Foto: BBC
