El tránsito de la onda tropical número 55 por las aguas del mar Caribe mantendrá bajo condiciones meteorológicas inestables a la costa norte colombiana durante los próximos días. De acuerdo con los pronósticos oficiales, el avance de este sistema atmosférico provocará precipitaciones entre moderadas y fuertes en la mayor parte de la región, lo que ha llevado a los organismos de control ambiental a activar alertas de monitoreo ante el posible incremento repentino en los cauces de diversos ríos y arroyos.
Frente a este escenario, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió sobre un elevado riesgo de crecientes súbitas en afluentes estratégicos. Las autoridades mantienen especial vigilancia en siete ríos del Magdalena incluyendo el Manzanares y el Guachaca, en los ríos Sinú y Canalete en Córdoba, así como en seis corrientes hídricas de La Guajira, entre las que destacan el Ranchería y el Palomino. Se prevé que los mayores acumulados de agua se concentren en el centro y sur de Bolívar, Córdoba, el norte y oriente del Cesar, la Sierra Nevada de Santa Marta y el sur de la península guajira.
Las estimaciones técnicas señalan que el panorama de lluvias constantes persistirá por un periodo de al menos 48 horas en todo el territorio caribeño. Según explicó la meteoróloga del Ideam, Geraldine Vega, la persistencia de estas precipitaciones hace indispensable la preparación de las comunidades locales y los comités de gestión del riesgo para reaccionar de manera oportuna ante eventuales desbordamientos o inundaciones relámpago.
El riesgo por la formación de arroyos y el incremento súbito de caudales que desembocan en el océano se extiende a varias zonas costeras del Atlántico, incluyendo cinco de sus municipios centrales y marítimos. De igual forma, la amenaza abarca a Cartagena, Santa Catalina y nueve poblaciones de Sucre como Sincelejo y la franja del Golfo de Morrosquillo, donde la atención se centra de manera particular en el comportamiento de tres arroyos de alta peligrosidad.
A la amenaza por lluvias se suma la inestabilidad en las condiciones marítimas sobre el Caribe central, afectando directamente las costas de La Guajira, Magdalena y Atlántico. En estos sectores se registran alertas por ráfagas de viento que podrían alcanzar velocidades de hasta 42 kilómetros por hora y un oleaje embravecido con alturas superiores a los 2,6 metros, por lo que se ha recomendado extremar precauciones en las actividades de navegación y playa.
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