Geovany Andrés Rojas, conocido con el alias de ‘Araña’ y señalado como máximo cabecilla de los Comandos de Frontera, será extraditado este viernes 25 de septiembre a Estados Unidos, país que lo requiere por delitos relacionados con el narcotráfico.
De acuerdo con información conocida sobre el operativo, el procedimiento comenzará en horas de la madrugada con su salida de la cárcel La Picota, en Bogotá. El señalado cabecilla será trasladado a las instalaciones de la DIJIN de la Policía Nacional y, posteriormente, llevado hasta el aeropuerto para abordar un avión de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, DEA, con destino al país norteamericano.
El procedimiento se produce después de que el Gobierno de Abelardo De La Espriella reactivara la extradición de Rojas. La medida había permanecido suspendida mientras el señalado integrante de los Comandos de Frontera hacía parte de los procesos de paz adelantados durante la administración de Gustavo Petro. La resolución que permitió retomar el procedimiento fue firmada en agosto de 2026.
Dentro del operativo está previsto que ‘Araña’ haga una escala en Barranquilla antes de continuar su viaje hacia Estados Unidos. Según la información divulgada, el traslado a la capital del Atlántico estaría relacionado con un pronunciamiento oficial de la Presidencia de la República y un posible encuentro con el mandatario.
La extradición ocurre, además, pocos días después de que la Fiscalía General de la Nación le imputara nuevos delitos por su presunta responsabilidad en 16 homicidios cometidos en Caquetá entre 2020 y 2024.
Según el ente investigador, Rojas habría ordenado 13 acciones armadas en ocho municipios del departamento. Florencia, La Montañita, El Paujil, Belén de los Andaquíes, Solita, Curillo, San José del Fragua y Albania. Entre las víctimas figuran cuatro líderes sociales, cinco firmantes del Acuerdo de Paz y otras siete personas.
La Fiscalía sostiene que los crímenes habrían estado dirigidos contra personas consideradas por la organización como colaboradoras de otros grupos ilegales o de las autoridades, así como contra firmantes del acuerdo de paz y líderes sociales. Por estos hechos, le imputó, entre otros, los delitos de concierto para delinquir, homicidio y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. Rojas no aceptó los cargos.
El caso adquiere una particular relevancia por el papel que ‘Araña’ llegó a desempeñar durante las conversaciones de paz del Gobierno Petro. Aunque era señalado como jefe de los Comandos de Frontera, participó en el proceso como gestor y negociador de paz, mientras las órdenes de captura en su contra permanecían suspendidas en el marco de esas negociaciones.
Los Comandos de Frontera tienen presencia principalmente en Putumayo y zonas de frontera con Ecuador. Un concepto de la Corte Suprema de Justicia relacionado con la solicitud de extradición señaló que la organización estaría dedicada a la producción y tráfico de cocaína y que Rojas habría coordinado rutas y transacciones internacionales con destino a México y Estados Unidos. El mismo documento recoge información de autoridades estadounidenses sobre cargamentos de cocaína interceptados en operaciones internacionales.
Así, la salida de ‘Araña’ hacia Estados Unidos marca el cierre de una etapa en Colombia para uno de los principales jefes de los Comandos de Frontera: pasó de estar vinculado a una estructura armada y a las conversaciones de paz con el Gobierno a enfrentar procesos judiciales por homicidios en Colombia y una solicitud de extradición por narcotráfico en Estados Unidos.
Redacción: judiciales
