miércoles, septiembre 2, 2026 10:13 pm

Casa BarranquillaAmenazas y una negativa a integrar Los Costeños rodean crimen en 20 de Julio

Amenazas y una negativa a integrar Los Costeños rodean crimen en 20 de Julio

por Redacción: Noticias Coopercom

Una negativa que, según la principal hipótesis de las autoridades, habría desencadenado amenazas durante dos meses terminó en un violento atentado contra Kevin Enrique Altahona Mora, de 22 años, quien permanece internado en una clínica de Barranquilla tras recibir un disparo en la cabeza.

El ataque ocurrió hacia las 4 de la tarde del martes, cuando el joven se encontraba en la parte externa de su vivienda, en el barrio 20 de Julio, localidad Metropolitana de Barranquilla.

De acuerdo con el reporte conocido por las autoridades, un hombre llegó caminando hasta donde estaba Kevin y, sin mediar palabra, sacó un arma de fuego y le disparó directamente. Después del ataque, el agresor emprendió la huida a pie y habría abordado una motocicleta que lo esperaba a pocos metros del lugar.

Kevin quedó gravemente herido. Sus familiares lo trasladaron inicialmente hasta la clínica San Ignacio, pero debido a la gravedad de la lesión tuvo que ser remitido posteriormente a un centro asistencial de mayor complejidad, donde permanece bajo atención médica y se debate entre la vida y la muerte.

Mientras los investigadores avanzaban en las primeras labores de vecindario y recopilación de información, surgió un elemento que podría ser clave para esclarecer el atentado.

Según lo establecido preliminarmente por las autoridades, Kevin habría estado recibiendo amenazas desde hace aproximadamente dos meses. La información recopilada apunta a que integrantes del grupo delincuencial organizado Los Costeños presuntamente estarían intentando obligarlo a ingresar a la estructura criminal.

El joven, sin embargo, se habría negado a formar parte del grupo. Precisamente esa negativa aparece ahora como la principal hipótesis detrás del atentado.

Las autoridades investigan si el ataque fue ejecutado como una forma de presión o retaliación contra el joven por no aceptar las pretensiones de la organización criminal. No obstante, los investigadores también mantienen abiertas otras líneas para establecer con certeza qué motivó el intento de homicidio.

Además, Kevin Altahona registra tres anotaciones judiciales en los sistemas de las autoridades: dos por el delito de amenazas y una por violencia intrafamiliar. Por ahora, la prioridad permanece en su recuperación y en esclarecer quién dio la orden de atacarlo. Los investigadores también buscan identificar al hombre que llegó caminando hasta la vivienda y al motociclista que, presuntamente, lo esperaba para facilitar su escape.

El caso vuelve a poner bajo investigación una modalidad de violencia en la que las amenazas y la presión para vincular a jóvenes a estructuras criminales podrían terminar convirtiéndose en ataques contra quienes se niegan a hacer parte de ellas.

Redacción: judiciales