50 hombres de Fuerzas Especiales, 60 militares para controlar corredores estratégicos y nuevos policías especializados en inteligencia e investigación criminal hacen parte del plan de choque anunciado tras el consejo de seguridad realizado en Barranquilla.

La creciente preocupación por la violencia en Barranquilla y los municipios de su área metropolitana llevó al Gobierno Nacional a anunciar un refuerzo de las capacidades de la Fuerza Pública para enfrentar a las estructuras criminales que operan en la región.
Las medidas fueron definidas durante el Consejo de Seguridad para el Área Metropolitana de Barranquilla, realizado este domingo 23 de agosto, con la presencia del presidente Abelardo De La Espriella, el ministro de Defensa, mayor general en retiro Jorge Mora, autoridades departamentales y municipales y los comandantes de las Fuerzas Militares y la Policía.
El encuentro terminó con el anuncio de un plan de choque que contempla mayor presencia policial y militar, fortalecimiento de la inteligencia y la investigación criminal y controles sobre corredores utilizados por las organizaciones delincuenciales para movilizarse dentro y fuera del Atlántico.
“Desde el Consejo de Seguridad en el Atlántico, reafirmo mi compromiso absoluto de devolverle la tranquilidad a Barranquilla y a todo el país”, afirmó el presidente De La Espriella.
Uno de los principales anuncios está relacionado con el fortalecimiento de la Policía Nacional. Parte de los 2.000 nuevos uniformados que próximamente se graduarán serán destinados a labores de investigación criminal e inteligencia, con el propósito de aumentar la capacidad de las autoridades para identificar y golpear las estructuras que están detrás de los hechos violentos.
A esto se sumará la llegada de 50 integrantes de las Fuerzas Especiales del Ejército, quienes apoyarán las labores de seguridad en coordinación con la Policía.
El dispositivo militar también contará con otros 60 uniformados encargados de reforzar el control de corredores estratégicos que conectan al Atlántico con otros departamentos. La intención es cerrar espacios de movilidad utilizados por las organizaciones criminales y dificultar el traslado de integrantes, armas y otros elementos relacionados con sus actividades.
El ministro de Defensa, Jorge Mora, aseguró que las medidas comenzarán a implementarse de inmediato.
“Aquí iniciamos, a partir de hoy, un plan de choque donde de manera articulada toda la institucionalidad nos vamos a comprometer a recuperar a Barranquilla y su área metropolitana”, afirmó.
La estrategia anunciada no se limitará a aumentar el número de uniformados en las calles. El Gobierno también planteó acciones para atacar las capacidades que permiten a las organizaciones criminales mantener comunicación y coordinación desde los centros penitenciarios.
En ese sentido, se anunció el fortalecimiento de los sistemas destinados a bloquear comunicaciones ilícitas en las cárceles. La operación de los inhibidores será trasladada a la Policía Nacional, que trabajará junto con el Ministerio TIC y los operadores de telefonía móvil.
Otra de las medidas contempla avanzar en la Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad, REMAS, que busca articular las capacidades del sistema penitenciario, a través del INPEC, con las de la Armada Nacional.
El objetivo es establecer mayores controles sobre personas privadas de la libertad que puedan continuar coordinando actividades criminales desde los centros de reclusión.
Fiscalía tendrá un papel clave
El plan también contempla una mayor coordinación con la Fiscalía General de la Nación para avanzar en investigaciones contra las estructuras que vienen afectando la seguridad en Barranquilla y los municipios vecinos.
La apuesta del Gobierno es que el aumento del pie de fuerza esté acompañado de inteligencia e investigación criminal que permita identificar no solo a quienes ejecutan los ataques, sino también a quienes estarían detrás de su coordinación y financiación.
Las medidas llegan en medio de una creciente preocupación por la confrontación entre organizaciones criminales que se disputan el control de rentas ilegales en Barranquilla y su área metropolitana.
Ahora, el reto será llevar los anuncios del consejo de seguridad a las calles y conseguir que el refuerzo de policías, militares y capacidades de inteligencia se traduzca en resultados concretos frente a los homicidios, las extorsiones y demás delitos que mantienen en alerta a la población.
Redacción: Alejandro Sandoval
