La vereda Corral de San Luis, ubicada en el municipio de Tubará, se encamina a consolidarse como un nuevo eje turístico y económico en el Atlántico. La Gobernación departamental avanza en la construcción de su principal vía de acceso, una obra de $22.000 millones de pesos que registra un progreso del 33 % y busca dejar atrás años de aislamiento causado por los barrizales durante la época invernal.

El proyecto contempla una estructura de alta durabilidad en concreto de 4.200 psi, diseñada para ofrecer una vida útil de al menos un siglo. De los 3,3 kilómetros previstos para conectar con el sector de Bajo La Habana, ya se ha pavimentado el primer kilómetro, complementado con ocho obras de drenaje tipo box culvert que garantizarán la transitabilidad continua frente a las precipitaciones.
Más allá de la infraestructura, la intervención transforma el acceso a servicios esenciales en la zona. El ajuste en el trazado vial permitirá el ingreso directo de transporte escolar y ambulancias, mejorando drásticamente la calidad de vida de los habitantes y facilitando el flujo de los cerca de 200 visitantes que arriban cada fin de semana atraídos por su riqueza natural e histórica.
El potencial del Corral de San Luis radica en su oferta de ecoturismo y en su valor histórico-religioso, al ser un territorio vinculado a la ruta de evangelización de San Luis Beltrán. Tanto el gobernador Eduardo Verano como el alcalde de Tubará, Natking Coll, coincidieron en que la arteria vial impulsará el emprendimiento local y posicionará a la población como un punto de referencia para el desarrollo departamental.
Por su parte, la comunidad local ha recibido la obra como un hito de progreso, aunque aprovechó el encuentro con los mandatarios para exponer problemáticas urgentes. Entre sus peticiones destacan la canalización de un arroyo que amenaza sus viviendas, la prevención del consumo de sustancias en áreas turísticas y la organización topográfica de los predios para facilitar futuros proyectos de habitabilidad.
Como respuesta a estas inquietudes, la administración departamental anunció el inicio de gestiones preliminares para viabilizar una inversión cercana a los $950 millones de pesos. Este presupuesto, sujeto a estudios técnicos, se destinaría al mejoramiento de unas 70 viviendas del poblado y a la intervención de cuatro pozos de agua subterránea para garantizar el suministro básico.
Foto: Gobernación del Atlántico
