El Gran Malecón de Barranquilla se transformó este domingo en el epicentro del automovilismo nacional con la realización del Circuito Pony Malta, una jornada multitudinaria que reunió a miles de aficionados del deporte a motor a orillas del río Magdalena.
El trazado urbano sobre la Avenida del Río sirvió como escenario para un despliegue de velocidad y maniobras de alta precisión, consolidando a la capital del Atlántico como una sede clave para grandes eventos deportivos y de entretenimiento masivo en el país.

El momento de mayor adrenalina de la jornada lo protagonizaron Juan Pablo Montoya y su hijo Sebastián Montoya, quienes ofrecieron un exhibición en pista que cautivó al público asistente. El rugido de los motores alcanzó su punto máximo con la puesta en escena del histórico Williams FW25 con motor V10 el monoplaza con el que el piloto colombiano conquistó el Gran Premio de Mónaco en 2003, permitiendo a los espectadores vivir de cerca una pieza fundamental de la historia de la Fórmula 1 en territorio colombiano.
Para el alcalde Alejandro Char, que Barranquilla haya sido elegida como la sede oficial del Circuito Pony Malta 2026 representa un hito deportivo, social y estratégico para la ciudad.
Más allá del espectáculo en el asfalto, el encuentro organizado por Bavaria en alianza con las autoridades locales y firmas de producción ratificó el impacto económico y turístico de estas iniciativas en la región. Con zonas de simulación, oferta gastronómica y experiencias de marca diseñadas para toda la familia, la cita no solo cumplió con las expectativas del público apasionado por las carreras, sino que reafirmó la capacidad logística de Barranquilla para albergar espectáculos de escala internacional.
Foto y texto: Yuraine Rambal
