La intolerancia y violencia contra la vida humana y en específico contra la mujer parece no tener un techo. Puede sonar cruda esta afirmación, pero se debe analizar la gravedad de los hechos que se siguen presentando en los barrios y municipios del departamento del Atlántico para dar cuenta de la veracidad de esta premisa.
En esta oportunidad, el barrio Villa del Carmen, del municipio de Soledad. Fue epicentro de un nuevo ataque violento contra una mujer, pues en la tarde de ayer María José Rodulfo Revilla, de 29 años, nombre con el que fue identificada la víctima de este suceso, fue rociada con thinner y posteriormente prendida en fuego por su pareja sentimental, producto de una fuerte discusión que sostuvieron minutos antes de lo ocurrido.
Las informaciones indican que María sufrió graves quemaduras en distintas zonas de su cuerpo, por lo que tuvo que ser llevada al Camino de Simón Bolívar y posteriormente remitida al Paso del Pueblito, en donde se supo que su estado de salud es delicado.
Es de analizar la gran cantidad de mujeres que sufren por la intolerancia que se traduce en las afectaciones psicológicas y físicas que dejan como secuela la consecución de este tipo de actos. Según la oficina de Defensoría del Pueblo, en el 2024 son 1310 los registros de situaciones en las que se ha visto violentada y perpetrada la integridad de la mujer en Barranquilla y el Atlántico.
Estas cifras, principalmente alarmantes, dan muestras claras de la gran falta de tolerancia y respeto que se tiene por la vida del prójimo y lo poco que parece importar el hecho de atentar contra la humanidad de una persona.
Redacción: Judiciales
