Con el país a solo dos días de una nueva jornada electoral para escoger al presidente de Colombia, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, afirmó que el Gobierno tiene desplegada toda su capacidad operativa para mantener el orden público durante la jornada electoral.
El jefe de la cartera explicó en su última aparición en medios, que los Puestos de Mando Unificado (PMU) fueron activados con cinco días de anticipación, con el objetivo de asegurar que el proceso se desarrolle “libre, seguro y transparente y, sobre todo, que se respeten los resultados”
En ese sentido, el ministro detalló que la estrategia de preparación se adelantó de forma anticipada frente a lo habitual en otros procesos electorales. “Por ello fue que creamos un plan de contingencia y activamos los PMU cinco días antes de las elecciones regularmente se hace o el día de las elecciones o un día previo. Esta vez lo activamos cinco días antes. También en esa prevención es atacar la desinformación, desinformar previamente, articular toda la capacidad de inteligencia y motivar que nos den información a través de la fiña 157 hasta 50 millones de pesos de recompensa por delitos para contrarrestar delitos electorales, 200 millones de pesos para evitar atentados terroristas hasta 1000 millones de pesos para evitar cualquier atentado, algún candidato Y por otro lado, ya es la atención del evento. Entonces dijimos, tienen que hacerse unos ejercicios de revisión de qué pasaría frente a este evento, cuáles son ya se priorizaron los puntos, ya se focalizaron, ya se están revisando algunos ajustes de qué capacidad diferencial hay que poner en este lado, en este otro lado de tal la manera que podamos tener una respuesta inmediata.”
El ministro reiteró que el dispositivo de seguridad no busca generar alarma, sino anticiparse a posibles riesgos durante la jornada. En ese contexto, el ministro comparó el clima electoral con una final deportiva, señalando que “a medida que nos acercamos a las elecciones comienza a ganar más fuerza la emoción que la razón. Es similar a la final de un partido de fútbol”.
El esquema operativo contempla un 80% de acciones enfocadas en prevención y un 20% en atención de posibles alteraciones del orden. Uno de los principales frentes es la lucha contra la desinformación, considerada un detonante de hechos de violencia.
Sánchez recordó además las sanciones por delitos electorales, al advertir que “los delitos electorales tienen penas entre 4 y 9 años como el disturbio de la jornada electoral”.
Según la inteligencia policial, las zonas priorizadas a nivel nacional pasaron de 70 a 94 puntos de atención. Aunque se mantiene vigilancia sobre distintos factores, el ministro enfatizó que la mayor preocupación no está en estructuras criminales organizadas, sino en sectores radicales de la ciudadanía: “lo que más nos preocupa en temas de seguridad es un sector de la población que son muy poquitos, que son radicales electorales”.
En el caso de Barranquilla, la ciudad hace parte de las 13 capitales con despliegue especial de seguridad, junto a otras como Cali, Medellín y Bucaramanga. Allí se han identificado convocatorias en redes sociales que podrían derivar en posibles alteraciones del orden público tras el cierre de la votación.
Y en Bogotá, por ejemplo, el refuerzo se concentra en localidades como Ciudad Bolívar, Fontibón, Engativá y Suba, mientras que en el resto del país se mantiene monitoreo permanente en puntos estratégicos definidos por las autoridades.
Foto: Registraduria nacional
